El Gobierno de Alberto Fernández se negó a firmar una declaración que condena la represión y la detención de los manifestantes en Cuba.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos impulsó una declaración para condenar la represión en Cuba que firmaron varios países de la región como Ecuador, Colombia y Brasil. Sin embargo, el Gobierno de Alberto Fernández, una vez más se negó a cuestionar los hechos de violencia cometidos por la dictadura contra el pueblo cubano. Cabe recordar que el mismo presidente argentino tuvo la desfachatez de decir frente a las cámaras que no sabe lo que está pasando en la isla.

«Yo no sé lo que está pasando en Cuba, pero terminemos con los bloqueos. Los pueblos deben resolver la manera en la cual quieren vivir, si tenemos que favorecer la paz de los mismos. No hay nada más inhumano en una pandemia que un bloqueo”, señaló recientemente el presidente argentino, en total sintonía con Miguel Díaz-Canel.

“Llamamos al gobierno cubano a respetar para que respete los derechos y libertades legalmente garantizados del pueblo cubano sin temor a ser arrestados y detenidos. Instamos al gobierno cubano a que libere a los detenidos por ejercer su derecho a protestar pacíficamente. Hacemos un llamado por la libertad de prensa y por la restauración total del acceso a Internet, lo que permite que las economías y las sociedades prosperen. Instamos al gobierno cubano a escuchar las voces y demandas del pueblo cubano. La comunidad internacional no vacilará en su apoyo al pueblo cubano y a todos aquellos que defienden las libertades básicas que todas las personas merecen”, señala el comunicado del Departamento de Estado que Argentina se rehusó a acompañar.

Recientemente, José Miguel Vivanco, director de las Américas de Human Rights Watch, criticó en duros términos a Alberto Fernández, a quien acusó de tener una “curiosidad selectiva y oportunista” en relación con los derechos humanos. “Él sí está al tanto de las violaciones de derechos humanos por los carabineros en Chile o las violaciones en Colombia”, señaló.

De la misma manera que no se cuestiona al régimen cubano, con el que el kirchnerismo negocia nuevas “vacunas” impulsadas por la cúpula de Miguel Díaz-Canel en las que solo países como Argentina se interesan, las relaciones con la dictadura venezolana también siguen a la orden del día. La última semana, el canciller chavista Jorge Arreaza se reunió con su par argentino, Felipe Solá. El funcionario de Nicolás Maduro aseguró luego de la entrevista que ambos países afianzaron “las relaciones de hermandad”. La cancillería argentina confirmó el encuentro y compartió una foto en sus redes sociales.

Marcelo Duclos – panampost.com