Redacción BLesA menos de dos semanas del nuevo juicio político que deberá enfrentar el expresidente Trump, su equipo legal transmitió confianza y optimismo agregando a dos reconocidos exfiscales federales expertos en este tipo de asuntos.

Greg Harris le dijo a Associated Press que ya “está confirmado” que él y el ex fiscal federal en funciones Johnny Gasser se sumaron al equipo de defensa de Trump.

Según reportó Associated Press, Harris fue fiscal federal en la Oficina del Fiscal Federal para el Distrito de Carolina del Sur, y se especializó en el enjuiciamiento de delitos políticos y de miembros de la sociedad de alto nivel. Su propia biografía argumenta que su experiencia lo ayuda a obtener los mejores resultados para los clientes que ahora representa como abogado defensor.

Por su lado Gasser, fue parte de la misma oficina durante años, habiendo asumido incluso el cargo de director interino. Procesó miles de casos penales durante su tiempo en el gobierno estatal y federal. Dejó el gobierno en 2007 para formar la Oficina Legal de Harris & Gasser, junto a su colega Harris.

Ambos abogados tienen experiencia en casos de corrupción pública, y han representado exitosamente a varios funcionarios reconocidos.

Harris y Gasser se unen a la ex fiscal Deborah Barbier y al abogado Butch Bowers en el equipo de defensa de juicio político. Bowers, a quien se han referido como el “ancla” del equipo, dijo esta semana al Washington Post cuando se le preguntó sobre los argumentos de su defensa: “Verá nuestro caso cuando lo presentemos, y creo que los hechos y la ley hablarán por sí mismos”.

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El pasado martes 26 de enero, el Senado recibió los artículos de la Cámara de Representantes y realizó la votación para avanzar con el segundo juicio político contra Trump. La votación final fue de 55 senadores a favor y 45 en contra.

El juicio podría haber comenzado oficialmente el martes, pero los republicanos presionaron para retrasarlo y darle a Trump la oportunidad de organizar su equipo legal y preparar una defensa. Finalmente el juicio se programó para el próximo 9 de febrero.

Los demócratas acusan sin argumentos válidos al expresidente de “incitar la insurrección”, alegando que las palabras pronunciadas por Trump durante su discurso frente al Capitolio, provocaron que los manifestantes irrumpieran violentamente en el recinto del Congreso el 6 de enero.

Nunca en la historia se realizó un juicio político a un presidente que no está en funciones.

Según Fox News en el Artículo 1 Sección 3 de la Constitución se lee: “El juicio en casos de impeachment no se extenderá más allá de la destitución del cargo y la inhabilitación para ocupar y disfrutar de cualquier cargo de honor, confianza o beneficio bajo los Estados Unidos”, un claro indicio de que el objetivo del juicio político es remover al presidente de su cargo para que no pueda volver a ser elegido.

Al mismo tiempo, el presidente de la Corte Suprema, John Roberts, quien debería presidir el impeachment, se negó a participar y en cambio los demócratas eligieron su propio presidente, otro demócrata.

Con muchas similitudes al impeachment anterior contra Trump, los demócratas carecen de pruebas concretas y su fundamento es una interpretación vaga de lo que significa el juicio político según la Constitución.

Para que el impeachment se apruebe, es necesario 67 votos a favor que son dos tercios de los senadores. Lo que implica que al menos 17 senadores que votaron en contra del juicio reviertan su voto, lo cual pareciera ser algo que no sucederá.

José Hermosa – BLes.com