Redacción BLes– La administración Trump está pidiendo a la Corte Suprema que revise una decisión del año 2018, en la que la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito dijo que es una violación de la Primera Enmienda que el presidente bloquee a alguien de su cuenta personal de Twitter.

Si bien los usuarios bloqueados aún tienen la capacidad de ver los tweets de una persona si no han iniciado sesión, no pueden ver las respuestas o participar en la conversación que se desarrolla en los hilos de respuesta. El tribunal comprende que se trata de un foro público, dado que el presidente Trump utiliza la plataforma Twitter para discutir asuntos políticos.

Twitter se convirtió en los últimos años en un espacio de discusiones inmediatas y a su vez en un medio altamente eficaz para comunicar, en primera persona, los acontecimientos políticos y las posturas ante determinadas situaciones. El presidente Trump fue uno de los tantos políticos que han ‘exprimido’ la plataforma al máximo, aunque su uso libre está cada vez más limitado

Twitter ha restringido o eliminado recientemente varios de los tweets del presidente, aparentemente por desinformación o violaciones de derechos de autor. Pero curiosamente, los tribunales federales han dictaminado que el presidente no puede bloquear legalmente a ningún usuario que postee en su propia cuenta personal @realDonaldTrump.

El Procurador General interino Jeffrey Wall, dijo a los jueces en la presentación del jueves, que las decisiones de bloquear a un usuario en las cuentas personales de Twitter son puramente privadas y no deberían estar sujetas a reglas constitucionales, según informó Fox News.

“El resultado del fallo de la Corte Suprema debería permitir resguardar a los funcionarios públicos, desde el presidente de los Estados Unidos hasta un concejal de aldea, y permitir aislar sus cuentas de redes sociales del acoso, el trolling o el discurso de odio sin una supervisión judicial”, decía la petición de la administración Trump.

“La decisión del tribunal de apelaciones puede tener la consecuencia no deseada de crear menos expresión si las páginas de los medios sociales de los funcionarios públicos se ven invadidas por el acoso, la persecución y la expresión de odio, que los funcionarios no podrán filtrar”, escribió Wall.

Según el Washington Free Beacon, el gobierno argumentó también que el presidente Trump creó su usuario de Twitter en 2009 y seguramente lo seguirá utilizando cuando deje su cargo, por lo cual, más allá de la popularidad no deja de ser una cuenta personal. Aunque sus declaraciones en Twitter a menudo se refieren a asuntos gubernamentales, bloquear a un usuario específico es una decisión independiente y privada.

Distinto es el caso de las cuentas @POTUS y @WhiteHouse que él controla, éstas existen solo para promover sus actividades oficiales, y las mismas pasarán a ser una herramienta de comunicación de su sucesor.

Andrés Vacca – BLes.com