El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo el lunes que “comenzará a cortar o reducir sustancialmente” la ayuda que entrega a países del triángulo norte, debido al avance ilegal y a la fuerza de la caravana de miles de migrantes centroamericanos que intentan pisar suelo estadounidense.

Trump había hecho esta y otras advertencias la pasada semana, incluyendo que estaba dispuesto a cerrar la frontera con México en caso de que fuera necesario.

“Guatemala, Honduras y El Salvador no pudieron hacer el trabajo de impedir que las personas salgan de su país y lleguen ilegalmente a EE.UU. Ahora comenzaremos a cortar, o reducir sustancialmente, la masiva ayuda extranjera que se les da habitualmente”, dijo Trump el lunes en su cuenta en Twitter.

También el lunes, Trump cuestionó nuevamente a los demócratas, a quienes responsabilizó por el avance de la caravana conformada por unos 5.000 migrantes, que han puesto en aprietos a México y llevado a las autoridades mexicanas a solicitar ayuda de la ONU.

“¡Cada vez que vea una Caravana, o personas que vienen ilegalmente, o intentan ingresar ilegalmente a nuestro país, piense y culpe a los demócratas por no darnos los votos para cambiar nuestras patéticas leyes de inmigración!”, escribió Trump el lunes.

Reiteradas advertencias de EE.UU.

El texto firmado por Pompeo aludió el domingo a la preocupación de EE.UU. por la violencia que han generado algunos miembros de grupo en el afán de llegar a EE.UU., así como por el hecho de que estén siendo víctimas de traficantes de personas o de los móviles políticos de los organizadores.

“Como el presidente Trump ha declarado, de conformidad con la ley de los EE. UU. (…) no permitirá que los inmigrantes ilegales ingresen o permanezcan en EE.UU.”, dijo Pompeo y reiteró que los migrantes centroamericanos “están violando la soberanía, las leyes y los procedimientos”, de los países por donde pasan.

La policía federal mexicana monta guardia en una carretera utilizada por los migrantes centroamericanos con destino a Estados Unidos, que caminan de Ciudad Hidalgo hacia Tapachula, México, el domingo 21 de octubre de 2018. (AP Foto/Moisés Castillo)
La policía federal mexicana monta guardia en una carretera utilizada por los migrantes centroamericanos con destino a Estados Unidos, que caminan de Ciudad Hidalgo hacia Tapachula, México, el domingo 21 de octubre de 2018. (AP Foto/Moisés Castillo)

EE.UU. y México coordinan estrategia disuasoria

En su más reciente pronunciamiento, Mike Pompeo celebró la colaboración entre el gobierno de México y la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), al tiempo que reconoció el proceder de las autoridades mexicanas.

“Entendemos que México detendrá y repatriará a los migrantes que ingresen (en su territorio) en violación de la ley mexicana, y en los casos en que los inmigrantes soliciten asilo, procesarán las solicitudes de acuerdo con la ley mexicana. También entendemos que aquellos que no califican serán devueltos en un proceso seguro y ordenado, de conformidad con la ley mexicana”, indicó el comunicado.

Pompeo dijo además que EE.UU. “está listo para ayudar al gobierno de México en este esfuerzo”.

El avance de la caravana 

La caravana, -que salió de San Pedro Sula, Honduras, el sábado 13 de octubre-, fue detenida por las autoridades mexicanas en un puente en la frontera con Guatemala, sin embargo muchos nadaron o utilizaron botes improvisados para atravesar el río, arrojando piedras a los gendarmes.

El presidente Trump también advierte este lunes sobre la violencia de integrantes de la caravana. “Lamentablemente, parece que la policía y el ejército mexicanos no pueden detener la caravana que se dirige a la frontera sur de los Estados Unidos. Se mezclan criminales y desconocidos de Medio Oriente. He alertado a la patrulla fronteriza y al ejército que se trata de una Emergencia Nacional ¡Hay que cambiar las leyes!”.

Con información de Voz de América