Redacción BLes– El presidente estadounidense Donald Trump arremetió el lunes contra altos funcionarios del Departamento de Defensa asegurando que quieren seguir librando guerras para mantener “felices” a los contratistas de defensa.

En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el presidente indicó: “No digo que los militares estén enamorados de mí”, pero “los soldados sí lo están”.

“Los altos mandos del Pentágono probablemente no lo están porque no quieren hacer nada más que luchar en las guerras para que todas esas ‘maravillosas’ compañías que hacen las bombas y hacen los aviones y hacen que todo lo demás permanezcan felices”, añadió.

“A algunos no les gusta volver a casa, a otros les gusta seguir gastando dinero”, aseguró el mandatario agregando: “Una fría traición globalista tras otra, eso es lo que fue”.

Ante los periodistas que se encontraban en el Pórtico norte de la residencia oficial, el presidente Trump abogó por la retirada de las tropas de EE. UU. de las “guerras interminables”.

Los comentarios de Trump provocaron una ola de reacciones en las redes sociales en las que participó el propio presidente.

En algunas de sus intervenciones en Twitter, Trump compartió videos que subieron otros usuarios que lo comparaban con el expresidente Dwight Eisenhower.

Uno de los tweets mostraba el discurso de despedida de Eisenhower en 1961, en el cual advertía a sus compatriotas sobre el creciente poder e influencia del complejo militar-industrial.

“Esta conjunción de un inmenso establecimiento militar y una gran industria armamentista es nueva en la experiencia americana… En los consejos de gobierno, debemos cuidarnos de la adquisición de influencia injustificada, buscada o no, por el complejo militar-industrial. El potencial para el aumento desastroso de poder mal ubicado existe y persistirá”, había dicho el 34° presidente de Estados Unidos antes de dejar la Casa Blanca 59 años atrás.

Su declaración final se hizo eco de advertencias similares que había realizado anteriormente afirmando que “cada arma que se fabrica, cada buque de guerra que se lanza, cada cohete que se dispara significa, en el sentido final, un robo a los que tienen hambre y no se alimentan, a los que tienen frío y no se visten”.

En sus cuatro de años de gestión, el presidente Trump no ha iniciado ninguna guerra nueva, hecho que lo contrasta con su rival en las próximas elecciones de noviembre, Joe Biden, quien, por ejemplo, ha respaldado la guerra de Irak.

“En cuatro años, Donald Trump no inició ninguna nueva guerra”, expresó el ex director interino de Inteligencia Nacional Richard Grenell en la Convención Nacional Republicana (CNR) que se llevó a cabo a fines de agosto.

“Trajo tropas a casa. Reconstruyó el ejército y firmó acuerdos de paz que hacen que los estadounidenses estén más seguros”, indicó Grenell de acuerdo al Washington Examiner.

En el mismo sentido se expresó días atrás el senador por Kentucky, Rand Paul, quien recordó que Biden es un candidato que respalda la guerra en Irak y que por ende, en caso de ser elegido, llevaría al país a un nuevo conflicto.

“Compare al presidente Trump con el desastroso historial de Joe Biden, quien constantemente ha pedido más guerra”, dijo Paul agregando: “Joe Biden votó a favor de la guerra de Irak, que el presidente Trump ha calificado durante mucho tiempo como el peor error geopolítico de nuestra generación”.

El congresista republicano enfatizó que Biden apoyó la guerra en Serbia, Siria y Libia por lo que era previsible que volverá a asumir una postura belicista. “Biden seguirá derramando nuestra sangre y nuestro tesoro. El presidente Trump traerá a nuestros héroes a casa”, aseguró.

“No se equivoquen, el presidente Trump no es un halcón”, advirtió por su parte Keith Kellogg, asesor de seguridad nacional del vicepresidente Mike Pence. “Maneja sabiamente la espada cuando es necesario, pero cree en buscar la paz en lugar del conflicto perpetuo”, concluyó en un discurso ante la CNR.

Miguel Díaz – BLes.com