Ron Aledo, exanalista contratista de la CIA, explicó a PanAm Post que la política de Biden hacia Rusia solo llevará a Moscú a buscar refugio estratégico en China e Irán

Dos frentes militares en simultáneo a los cuales vigilar es un reto grande para Estados Unidos. Por ello, el expresidente Donald Trump advirtió al actual mandatario, Joe Biden, que no permita el acercamiento militar entre China y Rusia.

Ya el presidente chino, Xi Jinping, describió una vez al presidente ruso Vladimir Putin como su «mejor amigo y colega»

«No empuje a Rusia al regazo de China«, le dijo Trump a Biden por su política hacia Moscú. También le pidió que se centre primero en China.

En una demostración de dominio, China envió un número récord de bombarderos y cazas a la zona de defensa aérea de Taiwán.

Altos oficiales militares de EE. UU. advierten que Pekín podría intentar apoderarse de la isla por la fuerza en los próximos seis años.

Rusia, paralelamente, ha desplegado la mayor cantidad de tropas en la frontera con Ucrania desde 2014 y China está monitoreando este avance militar, según el Departamento de Defensa de EE.UU.

«Te enfrentas a una guerra de dos frentes en la que no tenemos un ejército de dos frentes», dijo Elbridge Colby, exsubsecretario adjunto de Defensa durante la administración Trump.

“Si la OTAN espera que las fuerzas estadounidenses la rescaten simultáneamente con una pelea por Taiwán, no podemos hacer ambas cosas. No tenemos los activos. Eso puede crearnos grandes problemas», continuó.

«Nuestra sensación es que [China] está prestando mucha atención a lo que está sucediendo como lo hizo inicialmente con las cosas en Ucrania», dijo el alto funcionario de Defensa, hablando bajo condición de anonimato para Foreign Policy.

«Creo que es justo decir que están mirando de cerca para determinar cómo podrían aprovechar las lecciones aprendidas en sus propios intereses nacionales», agregó.

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La plataforma señala que durante años, China y Rusia se han comprometido en una alianza táctica en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, uniéndose para contrarrestar la influencia de Estados Unidos y sus aliados europeos, Gran Bretaña y Francia, que han perseguido liberalmente sanciones económicas e intervención militar. Y que esa cooperación solo ha aumentado en los últimos años, incluso en las votaciones relacionadas a Siria.

Señalan que incluso fuera de la sede de la ONU, Rusia y China han intensificado su relación en los últimos años al redoblar el comercio bilateral en áreas clave como energía y armas.

Ambas potencias tienen interés ​​en eludir el orden financiero dictado por Estados Unidos. Por ende, su cooperación ayudaría a socavar el dominio global de Washington.

También destacan que la unión entre ambos se ha potenciado por causa de su profundo escepticismo sobre los esfuerzos de Estados Unidos para promover la democracia y los derechos humanos.

Esto último resultaría paradójico en cuanto China ha sido acusada de cometer un genocidio contra la minoría étnica y religiosa de los uigur.

Frente a las críticas de la Administración Biden respecto al accionar de Rusia, que resultó en la remoción del embajador ruso de Washington, el presidente Vladimir Putin respondió con un discurso implacable:

Aunque piensen que somos iguales a ellos, somos personas diferentes. Tenemos un código genético, cultural y moral diferente. Pero sabemos defender nuestros propios intereses.

Y trabajaremos con ellos, pero en aquellas áreas en las que nosotros mismos estemos interesados, y en aquellas condiciones que consideremos beneficiosas para nosotros. Y tendrán que enfrentarse a ello. Tendrán que tener en cuenta esto, a pesar de todos los intentos por detener nuestro desarrollo. A pesar de las sanciones, los insultos, tendrán que afrontarlo.

No se atrevan a juzgarnos o castigarnos por no cumplir con lo que dices que son estándares universales, porque somos diferentes a ti. Esos días ya terminaron.

Al respecto, Ron Aledo, exanalista contratista de la CIA, explicó la situación para PanAm Post de la siguiente manera:

La izquierda de EE. UU. odia a Rusia porque no la controlan. El que Putin sea abiertamente cristiano los lleva a la ira. Las sanciones de Biden y la guerra económica que el Partido Demócrata le declara a Rusia solo la llevará a buscar refugio estratégico en China e Irán.

Desgraciadamente la centroderecha en EE. UU. también odia a Rusia por neoconservadores. Siguen pensando en Guerra Fría. No se han dado cuenta que Rusia ya no es comunista. Solo la OLD RIGHT de Pat Buchanan y Rand Paul, de Trump, entiende a la Rusia actual de Putin

Mamela Fiallo Flor – panampost.com