Redacción BLes – Recientemente, el Tribunal de Vigilancia de la Inteligencia Extranjera condenó al FBI por “mala conducta” en la orden de vigilancia a Carter Page, exasesor de campaña del presidente Donald Trump.

La jueza Rosemary Collyer emitió este martes su reprimenda de cuatro páginas al FBI, después de que un informe del Inspector General del Departamento de Justicia expusiera públicamente los abusos del FBI.

La jueza criticó al FBI por engañar a la corte al proporcionar información “no apoyada o contradictoria” y por retener detalles exculpatorios sobre el Sr. Page.

La orden muestra a una corte aturdida y enojada al descubrir que el FBI faltó a su “deber de franqueza”. Sin embargo para Kimberley A. Strassel del Western Journal, eso es falso en primer lugar porque la corte fue informada directamente de los abusos del FBI hace casi dos años.

El 7 de febrero de 2018, Devin Nunes (republicano de California) entonces presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, envió una carta a la Jueza Collyer informándole de sus hallazgos en su investigación sobre los abusos de la Ley de Vigilancia de la Inteligencia Extranjera (FISA, por sus siglas en inglés) para espiar a Page.

El Sr. Nunes también le envió a la jueza una carta fechada el 13 de junio de 2018. De acuerdo al Western Journal, Nunes le dijo a la corte que el Congreso “descubrió evidencia de que el Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) y el FBI proporcionaron información incompleta y potencialmente incorrecta a la Corte” y que “información significativa relevante no fue revelada a la Corte”.

La carta -que fue firmada por los 13 miembros republicanos del Comité de Inteligencia- pedía a la Jueza Collyer que “iniciara una investigación exhaustiva”. 

Sin embargo la Jueza Collyer la rechazó, de acuerdo a Western Journal. Su respuesta del 15 de junio de 2018 tiene cuatro líneas. La Jueza le informa al Sr. Nunes que ha recibido su carta y que está instruyendo al personal para proporcionar su información a “los jueces que dictaminaron sobre los asuntos referidos”. En esas líneas, ella también le agradece su “interés” en la corte.

El Sr. Nunes no proporcionó a la corte solo meras sospechas, proporcionó hechos, después de una investigación exhaustiva. El tribunal tenía la obligación de exigir respuestas del FBI y del Departamento de Justicia, de acuerdo a la autora de Western Journal.

Después del informe del Inspector General Michael Horowitz, el tribunal no tuvo más remedio que responder. Como era de esperar, está señalando al FBI, pero el propio tribunal debería dar cuenta de su fracaso en proporcionar un mayor escrutinio y su negativa a actuar cuando el Sr. Nunes expuso el problema por primera vez.

Trasfondo

En una presentación secreta el 5 de diciembre – varios días antes de la publicación del informe del Inspector General (IG) del Departamento de Justicia Michael E. Horowitz – la jueza Rosemary Collyer ordenó la revisión de las “inexactitudes significativas” en las solicitudes para vigilar a Page, por parte del FBI.

Según los informes, un abogado del FBI identificado como Kevin Clinesmith alteró un correo electrónico para decir que Page “no era una fuente” para la agencia. 

Esa alteración podría haber servido de justificación para aplicar la orden FISA (Ley de Vigilancia de la Inteligencia Extranjera) y que finalmente el FBI llamara a Page “un agente de una potencia extranjera” en 2016.

Según fuentes consultadas por Fox News en octubre de 2019, la investigación del fiscal John Durham -quien lleva a cabo la causa sobre la posible mala conducta del FBI y el Departamento de Justicia en el período previo a las elecciones de 2016 hasta la primavera de 2017- ha pasado a ser una investigación criminal completa, lo que significa que el ex-abogado del FBI que habría adulterado los documentos está ahora bajo investigación criminal.

Los republicanos y el presidente Trump han argumentado que los supuestos abusos de FISA por parte del FBI, que se produjeron cuando la agencia federal buscaba vínculos criminales entre el equipo de campaña de Trump y Rusia durante la campaña presidencial de 2016, tenían motivaciones políticas.

Finalmente se determinó que no hubo colusión de la campaña de Trump con Rusia y -por el contrario- se descubrió el mal comportamiento del FBI en la época de Obama. La agencia de inteligencia habría operado como un brazo del Partido Demócrata y de la campaña de Hillary Clinton.

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