Redacción BLes– Tras el asalto al Capitolio, el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) anunció ante los legisladores la creación de una polémica unidad especializada en contrarrestar el ‘terrorismo doméstico’, al decir del fiscal general adjunto, Matthew Olsen.

“Hemos visto una amenaza creciente por parte de quienes están motivados por la animadversión racial, así como de quienes se adscriben a ideologías extremistas antigubernamentales y antiautoritarias”, testificó Olsen ante el Comité Judicial del Senado según U.S. News del 11 de enero. 

Este tema ha sido prioritario para el gobierno federal y la Casa Blanca en especial desde las manifestaciones que incluyeron un ingreso desordenado en el Capitolio de Washington D.C. el 6 de enero del 2020.

No obstante, meses antes ya los demócratas estaban preparando proyectos de ley para atacar estas supuestas amenazas de terrorismo interno, que para algunos estaban dirigidas a contrarrestar la efectividad del avance político de los seguidores del expresidente Donald Trump.

Por otro lado, el autor Eric Tucker destaca que la tendencia mostrada por la administración Biden hacia el terrorismo doméstico resulta ambigua legalmente.   

“Pero el tema sigue siendo políticamente cargado y divisivo, en parte porque la ausencia de un estatuto federal de terrorismo doméstico ha creado ambigüedades en cuanto a qué tipo de violencia se ajusta a esa definición”.

Y agregó: “El código penal de Estados Unidos define el terrorismo doméstico como la violencia destinada a coaccionar o intimidar a la población civil y a influir en la política del gobierno, pero no existe una acusación independiente de terrorismo doméstico, lo que significa que los fiscales tienen que recurrir a otras leyes”.

Por otro lado, a pesar de que la División de Seguridad Nacional que dirige Olsen, tiene una sección de lucha contra el terrorismo, este decidió crear una unidad especializada en terrorismo doméstico Para “garantizar que estos casos se traten adecuadamente y se coordinen de forma efectiva” en todo el país.

Hasta ahora los legisladores demócratas se han centrado en los disturbios ocurridos en el Capitolio el 6 de enero, como resultado de los cuales solo murió una veterana, Ashli Babbitt, a causa de los disparos de un miembro de la policía.

Pero los republicanos hacen resaltar el fuerte contraste que resulta al comparar estos hechos con los siete meses de disturbios en lo que causaron destrucción y varias muertes los grupos marxistas Black Lives Matter y Antifa durante el verano del 2020. 

En este sentido, el senador Ted Cruz, republicano de Texas, la persecución iniciada por las autoridades por los hechos del Capitolio se ha basado en  “estándares salvajemente dispares” en relación con el tratamiento dado a los sospechosos de los disturbios de 2020.

Asimismo, el senador Chuck Grassley, republicano de Iowa, mostró un vídeo de la violencia del 2020 como contrapartida a las imágenes del 6 de enero que mostró el senador, Richard Durbin, demócrata de Illinois, en la misma sesión en la que Olsen anunció su ofensiva contra el terrorismo doméstico, el 11 de enero del 2021. 

“Esos disturbios contra la policía sacudieron nuestra nación durante siete meses completos”, manifestó Grassley,  de acuerdo con AP.

Adicionalmente, todo parece indicar que el FBI estuvo implicado con la incursión en el Capitolio, por lo que Cruz indagó persistentemente, sin obtener respuestas. 

“El pueblo estadounidense merece transparencia por parte del Departamento de Justicia y el FBI sobre el 6 de enero”, tuiteó Cruz el martes después de la audiencia.

“Durante meses, he estado exigiendo respuestas y hasta el día de hoy, sus respuestas son: ‘No estoy seguro’ – ‘No tengo los números’ – ‘No tengo ninguna información sobre eso”, se quejó el senador.

José Hermosa – BLes.com

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