Redacción BLes – El gobernador republicano de Texas Greg Abbott, firmó el lunes una medida para impedir que las empresas y las entidades gubernamentales reciban un trato diferente en función de su estado de vacunación.

El proyecto de ley 968 del Senado promete castigar las operaciones que impongan el uso del pasaporte vacunal contra el virus PCCh (Partido Comunista Chino) también llamado COVID-19, mediante la rescisión de contratos estatales y la anulación de licencias o permisos de funcionamiento.

Al presentar la nueva ley, Abbott recordó que su estado ha reanudado por completo el funcionamiento anterior a la pandemia, y que el proyecto de ley servirá para que los texanos disfruten de la libertad que tenían antes del COVID-19.

“Los texanos deberían tener la libertad de ir a donde quieran sin ningún tipo de límites, restricciones o requisitos”, anunció Abbott en Twitter. “Hoy, he firmado una ley que prohíbe a cualquier negocio o entidad [gubernamental] de Texas exigir pasaportes de vacunas o cualquier información sobre vacunas”.

“Los pasaportes de vacunas están ahora prohibidos en el Estado de la Estrella Solitaria”, declaró Abbott al firmar el proyecto de ley cuya autora es la senadora estatal y representante de la ciudad Brenham, Lois Kolkhorst.

El proyecto de ley 968 del Senado seguirá respetando las medidas de las empresas en fomentar la detección del virus PCCh y las precauciones contra la infección, siempre que se ajusten a las leyes estatales y federales.

En abril, cuando Texas pasó a ser libre de máscaras, Abbott firmó inmediatamente una orden ejecutiva que prohibía a las agencias gubernamentales estatales y locales y a las subdivisiones políticas rechazar servicios basados en el estado de vacunación contra el virus del cliente.

El pasaporte de vacunación no es preferible como opción para el seguimiento del COVID-19 a los ojos de muchos legisladores estadounidenses, especialmente los de los estados liderados por el GOP.

El mes pasado, el gobernador Ron DeSantis de Florida firmó un proyecto de ley similar que bloquea las posibles medidas coercitivas de vacunación por parte de las empresas.

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“En Florida, su elección personal con respecto a las vacunas estará protegida y ninguna empresa o entidad gubernamental podrá negarle servicios basados en su decisión”, dijo DeSantis. Firmó la legislación que protege a los floridanos de las restricciones relacionadas con su perfil de inmunidad al virus PCCh.

Ese mismo mes, la gobernadora de Alabama, Kay Ivey (republicana), promulgó el proyecto de ley 267 del Senado para proteger a los alabameños de los pasaportes de vacunas o de la denegación de servicios por parte de las empresas.

A los estados que se oponen a la prueba de vacunación se suman Arizona, Indiana, Idaho, Montana, Carolina del Sur y Dakota del Sur, según la lista de Breitbart.

Laura Enrione – BLes.com