Redacción BLesLa oficina del fiscal general de Texas, Ken Paxton, presentó una denuncia a la administración Biden buscando anular una guía federal emitida en junio que incluye varias protecciones para los empleados LGBT. Entre las reglas se incluye una que obliga a los empleadores a que permitan a los trabajadores usar baños que coincidan con el género con el que se vean identificados.

Paxton presentó la demanda contra la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo, la presidenta de la comisión, Charlotte Burrows, y el fiscal general Merrick Garland. 

Paxton argumenta que la guía emitida por la EEOC el 15 de junio de este año “interpreta erróneamente la ley” y que “Burrows ni siquiera tenía autoridad para emitirla”.

En la denuncia, el fiscal general de Texas, Ken Paxton, escribe que Texas y sus agencias, incluido el Departamento de Agricultura de Texas, tienen derecho a crear sus propias políticas sobre baños, códigos de vestimenta y uso de pronombres.

La guía en cuestión indica que los empleadores no pueden prohibir a los trabajadores vestirse de acuerdo con su identidad de género y que, si bien los empleadores pueden tener baños separados, no pueden prohibir a los empleados usar el baño que corresponda a su identidad de género.

También establece que, “el uso intencional y repetido del nombre y los pronombres incorrectos para referirse a un empleado transgénero podría contribuir a un entorno de trabajo hostil ilegal”.

La guía fue publicada en conmemoración al primer aniversario de la polémica decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos cuando el 15 de junio de 2020 amplió las protecciones para los empleados LGBT. 

En ese entonces, el máximo tribunal declaró que los empleados no pueden ser despedidos por ser LGBT. La Corte Suprema dictaminó que las protecciones contra la discriminación sexual en el Título VII de la Ley de Derechos Civiles de 1964 también deberá proteger a los empleados en función de su orientación sexual o identidad de género.

El Título VII se aplica a todos los empleadores privados con 15 empleados o más. La reciente guía de la EEOC fue más allá de lo estipulado en Título VII y se posicionó sobre otras cuestiones, incluido el acceso de personas transgénero a los baños, y el uso de “pronombres incorrectos” para referirse a un empleado transgénero.

En un comunicado oficial publicado por Paxton el lunes 20 de septiembre, mencionó que “Los estados deberían poder elegir la protección de la privacidad para sus empleadores sobre las opiniones subjetivas de género, y esta guía ilegal pone en riesgo a muchas mujeres y niños”.

“Si la Administración Biden cree que puede obligar a los estados a cumplir con su agenda política, mi oficina luchará contra su intento radical de cambio social. Estos intentos clandestinos de obligar a las empresas, incluido el estado de Texas, a alinearse con sus creencias son inaceptables”, agregó con determinación el fiscal.

En la demanda, Paxton solicita a la corte que declare ilegal la guía y se anulen todas las acusaciones contra empleadores afectados por las normativas.

Esta no es la primera demanda que enfrenta la administración Biden por esta polémica guía de pautas, cargada de ideología y aparentemente con poco sustento legal.

En agosto, una coalición de 20 estados liderados por legisladores republicanos presentó una demanda desafiando la normativa, argumentando que la agencia excedió su autoridad al emitir la guía, diciendo que viola la Décima Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos al “entrometerse en la autoridad de los estados sobre las expectativas de privacidad en el lugar de trabajo y en las escuelas”.

Andrés Vacca – BLes.com

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