Redacción BLesEl fabricante de autos eléctricos, Tesla, anunció esta semana que ha abierto una importante sala de exposiciones en China, particularmente en la región de Xinjiang, donde se acusa al régimen comunista de perseguir, explotar y asesinar a millones de habitantes uigures por sus creencias religiosas. 

Tesla se convierte en la última de una extensa lista de empresas implicadas en las tensiones relacionadas a los abusos de derechos humanos impuestos por el régimen comunista chino a la minoría étnica uigur, lo que ha despertado fuertes reclamos de organismos de derechos humanos comprometidos con la causa, reportó Reuters.

La región de Xinjiang se ha convertido en los últimos años en un importante punto de conflicto entre gobiernos occidentales y el régimen chino, luego de que grupos expertos en la defensa de los derechos lograron comprobar que más de un millón de personas, principalmente uigures y miembros de otras minorías musulmanas, han sido detenidos en campos de concentración violando sus libertades, promoviendo abortos forzados y torturando y asesinando a los “rebeldes”.

Xiao Lu, jefe de operaciones de Tesla en el norte de China, anunció que la tienda de 500 metros cuadrados en Urumqi, la capital de Xinjiang, es el primer paso para crear una red completa de ventas y servicios en la provincia.

Tesla llevó a cabo una gran expansión en el país asiático en los últimos años y es sin duda uno de los motivos que llevaron a su gran crecimiento económico en el 2021. De hecho ya tiene siete estaciones para cargar sus autos eléctricos en Xinjiang, dos de ellas en Urumqi. Cuenta además con otras 210 tiendas Tesla en China, y una fábrica en Shanghai que ya produce más automóviles por año que la fábrica de California.  

Pero tras su crecimiento y expansión en la zona de Xinjiang se esconde un mar de sangre, que evidentemente la propia firma está dispuesta a desconsiderar. 

“El último día de 2021, nos reunimos en Xinjiang. En 2022, ¡lancemos juntos a Xinjiang en su viaje eléctrico! ” Tesla escribió en la publicación, que estuvo acompañada de imágenes de una ceremonia de apertura que incluyó danzas tradicionales de leones chinos y personas posando con carteles que decían “Tesla (corazón) Xinjiang”, sin siquiera mencionar a la minoría uigur que reside en la región bajo la amenaza y persecución constante del Partido Comunista Chino (PCCh).

El régimen chino pareciera estar dispuesto a presionar a las grandes empresas que producen en el país asiático para que también lo hagan en la zona de Xinjiang, tal vez como forma de revertir la imágen frente al mundo.

Walmart fue atacada salvajemente por trolls en las redes sociales chinas luego de retirar productos de sus góndolas hechos en Xinjiang. Por su lado Intel se vio obligada a disculparse bajo la presión del PCCh por pedir a sus proveedores que evitaran comprar productos de esa misma región.

El presidente de la Alliance for American Manufacturing, Scott Paul, condenó con determinación la inauguración de Tesla en un comunicado enviado por correo electrónico a los medios de comunicación.

“Seré franco: cualquier empresa que haga negocios en Xinjiang es cómplice del genocidio cultural que tiene lugar allí. Pero las acciones de Tesla son especialmente despreciables ”, dijo Paul.

El martes, el Consejo de Relaciones Americano-Islámicas, la mayor organización estadounidense de defensa de los musulmanes, criticó la medida, diciendo que Tesla estaba “apoyando el genocidio”.

Mientras millones de uigures sufren la feroz persecución del PCCh, Ellon Musk, director ejecutivo de Tesla acaba de liderar el ranking de las 10 personas más ricas del mundo. Además demostró el mayor crecimiento económico durante el año 2021, según reportó el índice de multimillonarios de Bloomberg.

Andrés Vacca – BLes.com

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