El anuncio de un inminente paquete de sanciones económicas a Venezuela por parte de Estados Unidos ha hecho que los barcos que se acercaban para el comercio petrolero dieran la vuelta este martes.

Al menos dos tanqueros que navegaban hacia Venezuela para cargar crudo en sus puertos se han devuelto desde el fin de semana y otras tres embarcaciones se han alejado de aguas venezolanas mientras Estados Unidos estudia sancionar a docenas de petroleros, según datos navieros y fuentes de la industria.

La amenaza de sanciones más estrictas ya está perturbando el mercado marítimo mundial. Las empresas petroleras chinas están considerando la posibilidad de no alquilar tanqueros que hayan visitado Venezuela el año pasado, sin importar dónde se encuentre el barco ahora o para qué viaje, dijeron el martes cuatro fuentes de envío a Reuters.

Las políticas de Washington son diametralmente opuestas al gobierno socialista del presidente en disputa Nicolás Maduro. Sus medidas buscan ahogar las exportaciones de petróleo que proporcionan la principal fuente de ingresos de la nación latinoamericana.

Estados Unidos puede agregar docenas de petroleros a una lista negra existente, dijeron fuentes estadounidenses a Reuters la semana pasada. Eso dificultaría que la empresa estatal venezolana PDVSA entregue petróleo a las refinerías en el extranjero.

Las exportaciones cayeron a alrededor de 452.000 barriles por día (bpd) en mayo, la cifra más baja desde que una huelga nacional paralizó la economía venezolana y afectó sus ventas al extranjero entre 2002 y 2003.

El canciller del disputado gobierno de Venezuela, Jorge Arreaza, dijo el martes en un mensaje de Twitter que Washington estaba atacando “el corazón” de la economía de Venezuela al impedir que reciba los ingresos petroleros que podrían utilizarse para importar alimentos y medicamentos.

El Departamento de Estado de Estados Unidos, que ha aclarado que las sanciones no impiden esas compras humanitarias de comida y medicinas, no hizo comentarios de inmediato.

El buque Seadancer con bandera de Malta, operado por la firma griega Thenamaris Ships Management y fletado por Tipco Asphalt de Tailandia, regresó a Gibraltar tras esperar por una semana en el Atlántico, según datos de monitorización de embarcaciones de Refinitiv Eikon.

Tipco Asphalt dijo a Reuters el martes que la compañía suspendió su plan de usar el tanquero.

El Seadancer iba en ruta a una zona de trasbordo cercana a la refinería venezolana de Amuay, en la costa occidental del país, para cargar alrededor de 1 millón de barriles de crudo Boscán con destino a la refinería Kemaman de Malasia, operada por Tipco, según Eikon y cronogramas de exportación de PDVSA.

Tipco tiene un contrato de suministro de crudo a largo plazo con PDVSA que no se ha visto afectado por las sanciones.

Un segundo petrolero con bandera de Malta esperado en Venezuela, el Novo, hizo un giro en U esta semana en el Mar Caribe antes de apagar su señal satelital. La embarcación tenía programado transportar 1 millón de barriles de crudo Hamaca este mes a Singapur.

El contrato de fletamento del Novo también fue suspendido en días recientes, dijeron dos fuentes de PDVSA. El tanquero es operado por Dynacom Tankers Management Ltd, que también maneja el Chios I, sancionado por Washington la semana pasada.

Algunos operadores navieros han comenzado a desviar tanqueros que iban a Venezuela para evitar el riesgo de incurrir en sanciones que harían más difícil la contratación de esos barcos por parte de otros clientes.

PDVSA, Thenamaris y Dynacom Tankers no respondieron de inmediato solicitudes de comentarios.

A medida que se corrió la voz sobre la posibilidad de más sanciones marítimas relacionados con Venezuela, al menos otros tres grandes cargueros de petróleo (VLCC, por sus siglas en inglés) -Boston, Commodore y Respect- salieron de aguas venezolanas durante el fin de semana para anclarse en el Caribe Oriental, según mostraron los datos de Refinitiv Eikon.

Las sanciones suelen tener repercusiones en el resto del mercado de los petroleros, ya que las empresas y los comerciantes de energía se apresuran a cambiar buques en la lista negra por otros.

Fuente: VOA