Investigadores han sacado a la luz que el asesor de energía del entonces vicepresidente de Barack Obama, Joe Biden, colaboró estrechamente con la agenda nuclear de Rusia y trató de ocultarlo hasta ahora. La revelación se da en el marco de una serie de acusaciones fuertes hacia el candidato presidencial demócrata que podrían repercutir en su campaña de cara a las elecciones de noviembre próximo.

En un artículo publicado en el portal Just The News, el periodista de investigación Seamus Bruner describió los estrechos vínculos entre Amos Hochstein y el Kremlin cuando Biden era vicepresidente de Obama.

La información recogida por Bruner está contenida en el libro que publicó recientemente con su colega John Solomon, titulado “Fallout: Sobornos nucleares, espías rusos y las mentiras de Washington que enriquecieron a las dinastías Clinton y Biden”.

Según anticipa Bruner, en el capítulo 9, llamado “El bumerán de Ucrania: Las fallas de la Rusia de Obama desatan un nuevo caos y amiguismo en Ucrania”, los autores describen que Hochstein fue un testigo de primera mano de la estrategia energética de Putin, sin embargo nunca lo hizo público, tanto cuando trabajó en el ámbito privado como en el gobierno estadounidense.

La revelación del libro promete desatar un nuevo escándalo que podría manchar a Biden de cara a las elecciones de noviembre, luego de que se conocieran las severas irregularidades que cometió el entonces vicepresidente al “meter” a su hijo, Hunter, en el directorio de una empresa gasífera ucraniana acusada por corrupción.

El mes pasado, el portal Just the News, creado por el periodista de investigación John Solomon, informó que poco después de que Hunter Biden se uniera a la junta de Burisma Holdings en 2014, la compañía de gas ucraniana llegó a un acuerdo con la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID por sus siglas en inglés). En ese momento, Burisma estaba bajo múltiples investigaciones por corrupción.

Pero hay más: el asesor de energía de Joe Biden, Amos Hochstein, defendió el acuerdo con la cuestionada empresa, inclusive testificando en varias oportunidades ante el Congreso en pos de ayudar a “mitigar los avances de Putin” en Europa, según describe Bruner.

Resulta que, de acuerdo a la investigación de Salomon y Bruner, el funcionario demócrata, quien era la mano derecha de Biden en temas energéticos, estaba sumamente consciente de la estrategia energética del Kremlin.

“Hochstein tenía un secreto”, describen los autores afirmando que el asesor de Biden nunca mencionó que fue testigo de primera mano de la estrategia energética del líder ruso. 

“Hochstein comunicó la estrategia de dominio energético de Putin en los sectores del petróleo y el gas muy eficazmente, pero nunca mencionó los intentos de Rusia de acaparar el mercado mundial de uranio. Era algo a lo que él había asistido personalmente”, apuntan en el libro.

En efecto, mientras trabajaba como cabildero del sector privado de EE. UU., Hochstein había asesorado a Tenex, la filial de la compañía nuclear rusa Rosatom.

Según describen Solomon y Bruner, el especialista energético “se convirtió en una puerta giratoria extraordinaria al principio de su carrera (…)  A medida que entraba y salía del sector privado, sus posiciones (y beneficios) aumentaron sustancialmente”.

De 2001 a 2007, Hochstein trabajó en varios puestos en la poderosa empresa de lobby de Washington, Cassidy & Associates. En 2006, el entonces gobernador Mark Warner (D-Va.) contrató a Hochstein como asesor superior de políticas. Según un comunicado de prensa de la compañía, Hochstein supuestamente dejó Cassidy en enero de 2007 para unirse a la campaña presidencial del senador de Connecticut Chris Dodd.

Sin embargo, Hochstein siguió trabajando para los clientes extranjeros de Cassidy, incluso cuando era empleado del Gobernador Warner y de la campaña presidencial del Senador Dodd.

“En 2006, la empresa nuclear rusa Tenex pidió a Doug Campbell (sin saber que era un agente del FBI) que buscara una central de cabildeo en Beltway para ayudar a promover sus intereses”, detallan los investigadores.

En marzo de 2006, Campbell se reunió con Hochstein, “quien se aseguró de que Tenex contratara a Cassidy & Associates”, añaden.

“Cassidy afirmó que Hochstein dejó la firma en enero de 2007, pero Hochstein continuó reuniéndose con los principales funcionarios nucleares de Putin durante 2007 y 2008 mientras trabajaba con los poderosos demócratas”, apuntan Solomon y Bruner.

“¿Sabían Warner y Dodd que Hochstein estaba sirviendo simultáneamente a los intereses rusos?”, se preguntan los autores.

En la biografía oficial publicada en la página del Departamento de Estado, Hochstein no menciona su trabajo en Tenex, aunque reconoce haber regresado a Cassidy en agosto de 2008 y haber permanecido allí hasta 2011.

“Al poco tiempo, asesoró directamente a la Secretaria de Estado Hillary Clinton, a su sucesor John Kerry y, finalmente, al Vicepresidente Biden (e incluso al Presidente Obama)”, afirman los investigadores detallando que, según los registros, entre diciembre de 2010 y septiembre de 2016, Hochstein visitó más de 150 veces la Casa Blanca bajo la era Obama (cabe destacar que sus primeras visitas ocurrieron cuando todavía trabajaba con Cassidy).

“Hochstein asesoró a varios funcionarios públicos y trabajó simultáneamente para promover los intereses extranjeros mientras estaba en la nómina de Cassidy”, aseguran.

Por su extensa red de contactos, Hochstein “pronto se encontró reuniéndose regularmente con la Secretaria Clinton y su círculo íntimo”, señalan los autores.

Después de que Clinton dejara el Departamento de Estado, Hochstein asesoró al Secretario Kerry y a varios funcionarios de Obama como la secretaria adjunta Victoria Nuland, el coordinador especial Jonathan Winer y el director principal del Consejo de Seguridad Nacional (NSC) Charles Kupchan.

“Cada uno de estos individuos desempeñó papeles estelares en las operaciones de Obama en Rusia y Ucrania y más tarde ayudaron a perpetrar los trucos políticos sucios contra Trump”, apuntan los autores acerca de la falsa colusión rusa que dominó buena parte de la agenda política mediática en el gobierno del Presidente Trump.

“Hochstein pronto se encontró con la buena voluntad del Vicepresidente Biden”, describen explicando que el asesor fue incluso elogiado por el ahora candidato presidencial demócrata. Aún más, a pesar de la información que está saliendo a la luz, Biden le dio las gracias en sus recientes memorias postvicepresidenciales.