Redacción BLesEl viernes 17 de septiembre, la Corte de Apelaciones de Londres revocó un fallo de diciembre de 2020 que consideraba que los niños menores de 16 años no eran capaces de entender por sí solos los efectos e implicaciones de someterse al tratamiento para ‘cambiar de sexo’ y que por ende necesitaban de la aprobación de sus padres, reportó Daily Mail.

Sin embargo, la Corte de Apelación dictaminó que la Alta Corte —responsable del fallo inicial— se equivocó al opinar de un procedimiento que debería quedar a juicio del médico y el paciente y con ello, los menores de 16 podrán nuevamente iniciar los controvertidos tratamientos para bloquear las hormonas de crecimiento.

El fallo del viernes llega después de varias idas y vueltas.

En el Reino Unido, por un fallo de 1985, los niños menores de 16 años pueden tomar sus propias decisiones médicas si se considera que entienden completamente las implicaciones de los tratamientos que van a recibir.

Bajo este argumento legal, los niños en el Reino Unido comenzaron a recibir tratamientos de ‘cambio de sexo’ sin la necesidad de que sus padres lo sepan, o aprueben la decisión.

No obstante, en diciembre de 2020, Keira Bell una mujer que se sometió al tratamiento hormonal para convertirse en hombre cuando tenía 16 años, pero que luego ‘volvió’ a su género original, demandó a Tavistock y Portman NHS Foundation Trust la única clínica del Servicio Nacional de Salud (NHS por sus siglas en inglés) que provee servicios de desarrollo de la identidad de género para niños.

La Alta Corte le dio la razón a la Srta. Bell y anuló los tratamientos de ‘cambio de sexo’ en todos los menores 16 años.

Los jueces de la Alta Corte dictaminaron que: “Es muy poco probable que un niño de 13 años o menos sea competente para dar su consentimiento a la administración de bloqueadores de la pubertad. Es dudoso que un niño de 14 o 15 años pueda comprender y sopesar los riesgos y consecuencias a largo plazo de la administración de bloqueadores de la pubertad”.

No obstante, en junio de este año, la clínica de Tavistock y Portman apeló y la Corte de Apelaciones dejó sin efecto el dictamen de la Alta Corte argumentando que la corte no debería haber opinado ni dado guía en lo que supone un procedimiento médico íntimo entre el profesional y el paciente.

El Lord Burnett, junto con Sir Geoffrey Vos y Lady Justice King de la Corte de Apelaciones dijeron: “El tribunal no estaba en condiciones de generalizar sobre la capacidad de personas de diferentes edades para comprender lo que es necesario para que sean competentes para consentir la administración de bloqueadores de la pubertad”.

La Srta. Bell reaccionó al fallo de la corte diciendo: “Obviamente, estoy decepcionada con la sentencia del tribunal de hoy y, sobre todo, con el hecho de que no haya abordado el importante riesgo de daño al que se exponen los niños al recibir potentes fármacos experimentales”.

“Me sorprende y decepciona que el tribunal no se preocupe por el hecho de que niños de tan solo 10 años hayan sido puestos en el camino de la esterilización”, añadió la mujer.

Pero la Srta. Bell prometió que apelará la decisión.

“Se ha iniciado una conversación global que ha sido moldeada por este caso. Queda mucho por hacer. Es una fantasía y profundamente preocupante que cualquier médico pueda creer que un niño de 10 años puede consentir la pérdida de su fertilidad,” aseguró la Srta. Bell.

La Srta. Bell, ahora 23 años, empezó a tomar bloqueadores de la pubertad a los 16, se inyectó testosterona a los 17 y se sometió a una mastectomía a los 20, antes de “destransicionarse”.

Afirmó que fue tratada como un “conejillo de indias” en la clínica, y dijo que los médicos no llevaron a cabo una evaluación psiquiátrica adecuada y que deberían haberla cuestionado más sobre su decisión de cambiar a un hombre cuando era adolescente.

Para ‘cambiar de sexo’ se administran bloqueadores hormonales —análogos de la hormona liberadora de gonadotrofina— que pausan los cambios físicos de la pubertad, como el desarrollo de las mamas o el vello facial.

Normalmente, luego de los bloqueadores hormonales, después de los 16 años, prescriben al paciente con hormonas del sexo opuesto, que algunos expertos dicen tiene cambios ‘irreversibles’.

Se sabe poco sobre los efectos secundarios a largo plazo de los bloqueadores hormonales o de la pubertad en niños con disforia de género, aunque algunos expertos  afirman que el tratamiento genera la pérdida de densidad en los huesos, depresión, pensamientos suicidas e infertilidad.

Alvaro Colombres Garmendia– BLes.com

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