Redacción BLes – El 17 de diciembre una analista del Instituto Guttmacher, Elizabeth Nash, declaró en una entrevista de Buzzfeed News que las políticas provida dentro de los Estados Unidos “crecen como un tamborileo constante” y que esto afectó a los defensores del aborto en el 2019.

El Instituto Guttmacher ubicado en Washington, D. C. apoya la práctica del aborto y Nash ha estudiado sobre su legislación a nivel estatal desde 1999. “Ha sido una década difícil para aquellos que apoyan el derecho al aborto”, dijo.

Esto es así porque el panorama cambió con respecto a la primera década de este siglo gracias a la gestión de Donald Trump y la confirmación del Juez de la Corte Suprema Brett Kavanaugh, ambos declarados provida frente los demócratas que defienden sólidamente el aborto.

“No queda mucho por hacer aparte de prohibir el aborto… dar finalmente un paso real hacia su objetivo final, prohibir el aborto, ya sea apilando las restricciones o prohibiéndolo por completo”, añadió Nash.

Tres defensores del aborto comunicaron al mismo medio que el caso Roe contra Wade – que permitió que el aborto sea legal desde 1973 en los EE. UU. – ha perdido la batalla en los tribunales, y con la posibilidad de que el fallo sea revocado, algunos defensores se centran en promulgar protecciones contra el aborto a nivel estatal.

El artículo de Buzzfeed también mencionó que desde la confirmación del juez Kavanaugh ha habido 27 prohibiciones del aborto “a tasas nunca antes vistas en este país”. Además, otros estados se sumaron a adoptar la misma legislación en 2019 que prohíbe inmediatamente el aborto si Roe contra Wade es revocado: Arkansas, Kentucky, Missouri y Tennesee.

Una de las acciones bajo la administración de Trump fue la de recortar los fondos a la multinacional Planned Parenthood, encargada de llevar a cabo una gran cantidad de abortos en EE. UU. y en muchos países del mundo.

En lugar de destinar fondos orientados a la práctica del aborto se redirigió ese dinero a otras compañías de atención médica orientadas a la salud reproductiva excluyentes de esa industria que, inclusive, comercializa con partes de bebés abortados.

Según el informe de Daily Caller, la administradora de atención médica de Planned Parenthood de la Costa del Golfo testificó en un juicio que quería proceder a un trato para vender hígados fetales por 750 dólares cada uno o combos de hígados fetales y tímicos fetales por 1,600 dólares.

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