Redacción BLes– El presidente Trump extendió una Orden Ejecutiva firmada en junio que prevé suspender un sistema de visas de trabajo que estaba dando lugar a que las empresas contraten trabajadores extranjeros en lugar de dar trabajo a los estadounidenses. 

El Departamento de Trabajo y el Departamento de Seguridad Nacional anunciaron el 10 de junio una modificación en la legislación que regula las visas de tipo H-1B, apuntando a reordenar el uso de trabajadores extranjeros calificados por parte de empresas locales, buscando priorizar los empleos estadounidenses en medio de la crisis económica provocada por la pandemia del virus PCCh. 

La normativa aumentó significativamente el salario mínimo que las empresas deben pagar a los trabajadores contratados a través del programa de visas H-1B. También limitó la definición de “ocupaciones especializadas” elegibles para este tipo de visas. 

Según informó la Administración de Empleo y Formación de los Estados Unidos, el objetivo final es ayudar a los trabajadores estadounidenses a seguir siendo competitivos en el mercado laboral. Promoviendo que los extranjeros que sean contratados por este tipo de visa sea por sus capacidades y no simplemente para reducir los costos del empleador. 

La orden estaba programada para expirar el 31 de diciembre de 2020, pero el presidente Trump decidió intervenir y extender la orden, en principio, hasta el 31 de marzo. El objetivo del presidente Trump continúa siendo dar prioridad a los empleos estadounidenses, en lugar de permitir que las empresas importen trabajadores extranjeros con visa en un mercado laboral en dificultades 

La pandemia provocada por el virus PCCh ha generado gran inestabilidad económica no sólo en Estados Unidos, sino en la mayor parte del mundo. A esto se suman las políticas de demócratas e izquierdistas, que buscan difundir el miedo y el caos para encerrar a la sociedad, profundizando la debilidad de las economías.

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La extensión de la orden dice:

“Los efectos de COVID-19 en el mercado laboral de los Estados Unidos y en la salud de las comunidades estadounidenses es un tema de preocupación nacional constante, y las consideraciones presentes en las Proclamaciones 10014 y 10052 no se han eliminado”.

Y continuó diciendo: “Aunque recientemente hay terapias y vacunas disponibles para un número creciente de estadounidenses, su efecto en el mercado laboral y la salud comunitaria aún no se ha realizado plenamente. Además, acciones como la continua imposición de restricciones por parte de los Estados a las empresas aún afectan la cantidad de trabajadores que pueden ser contratados en comparación con febrero de 2020.”

Frente a esos argumentos el presidente Trump, decidió extender las Órdenes Ejecutivas hasta marzo de 2021.

Kevin Lynn de US Tech Workers, que representa a los estadounidenses cuyos trabajos han sido subcontratados y deslocalizados por programas de visas, calificó la decisión de Trump como “una gran noticia” durante “una época de grave depresión económica”, reportó BreitBart.

Cada año, Estados Unidos admite alrededor de 1,2 millones de inmigrantes legales con visa de residencia para asentarse permanentemente en el país. Además, otros 1,4 millones de trabajadores extranjeros con visa son admitidos cada año para realizar trabajos en los Estados Unidos.

Si bien, gracias a las políticas de la administración Trump, la economía se está recuperando a pasos considerables luego de los meses de encierro, las políticas estatales de los demócratas aún tiran la economía hacia atrás y demoran el proceso general de crecimiento. 

Esto implica que aún hay una gran cantidad de estadounidenses en búsqueda de fuentes laborales que no deberían ser reemplazadas por inmigrantes, por el sólo hecho de que los empleadores abaraten sus costos contratando extranjeros.

Andrés Vacca – BLes.com