Redacción BLes– La violencia en Portland no da tregua, manifestantes de Antifa en un nuevo ataque comando, eligieron la última noche del año para expresar su odio hacia el sistema capitalista y al espíritu americano destruyendo negocios con bombas incendiarias, fuegos artificiales y objetos contundentes como ladrillos, palos y rocas. El gobierno de Oregon de la demócrata Kate Brown continúa sin tomar cartas en el asunto.

Manifestantes de Antifa atacaron en un golpe comando a la policía en Portland con bombas incendiarias y fuegos artificiales durante la última noche del año. Según informaron funcionarios de la Oficina de Policía de la ciudad, los alborotadores de extrema izquierda también atacaron el juzgado y varios negocios del centro de la ciudad.

Los manifestantes de Antifa arrojaron bombas incendiarias estilo cóctel molotov al distrito comercial del centro y al palacio de justicia federal. Cuando la policía intentó defender los edificios, comenzaron a sufrir los ataques de los alborotadores, quienes además les arrojaron piedras, ladrillos y palos.

Los fuegos artificiales caen sobre la policía federal que se enfrenta a los manifestantes después de que se declarara un motín cerca del Centro de Justicia en la víspera de Año Nuevo en el centro de Portland, Oregón, EE.UU. el 31 de diciembre de 2020. Foto tomada el 31 de diciembre de 2020. (REUTERS/Mathieu Lewis-Rolland)

Según informaron fuentes policiales, luego de recibir la noticia del golpe comando ordenaron a los grupos de extrema izquierda que se dispersaran, pero éstos se negaron a obedecer. Y debieron resistir los ataques, sin atacar.

El periodista Andy Ngô cubrió parte de los hechos desde su cuenta de Twitter: “En el centro de Portland y en las afueras del tribunal federal de Hatfield, Antifa atacó lanzando fuegos artificiales, bombas mortero y proyectiles contra la policía”. 

Según continuó relatando Andy Ngô, Antifa logró destruir varios comercios, provocaron incendios y obligaron a hacer retroceder a las fuerzas del orden quienes se vieron superadas en número, en una noche de extrema “violencia planificada”. 

Zane Spalding, reportero del Portland Tribune, publicó en su cuenta de Twitter los negocios destruidos por los violentos de izquierda, entre los cuales se encuentra un local de la cadena de café StarBucks, el cual ha sido destruido en reiteradas ocasiones por los manifestantes, y ahora Spalding aseguró que era el final para este Starbucks.

“Starbucks se va. Se han ido”, le dijo un empleado a Spalding. “No volverán después de esto”.

Los ciudadanos de Portland ya no soportan la violencia y centran sus críticas en la gobernadora demócrata de Oregon Kate Brown, quien por un lado impone la obligación de utilizar máscaras dentro de las propias casas en los eventos familiares, prohíbe reuniones de más de 6 personas, cierra por tiempo indefinido los negocios que son el motor de la economía, pero por otro lado da rienda libre a grupos de izquierda como Antifa o BLM

Ante la negatividad por parte del gobierno en tomar acción al respecto, los oficiales de policía están suplicando a la ciudadanía que ayude a “romper el ciclo de violencia” en el estado de Oregón.

Portland ha visto más homicidios durante el 2020 que en casi tres décadas, sumado a los más de 850 tiroteos que hubo hasta diciembre, que es más del doble del número reportado en 2019.

El 16 de diciembre, el jefe de Policía, Chuck Lovell, hizo un llamado público a la ciudadanía en Twitter, diciéndoles a sus seguidores que el departamento de policía y la comunidad “deben hacer todo lo posible juntos para romper el ciclo de violencia”.

Andrés Vacca – BLes.com