Redacción BLes – El pasado miércoles 15 de julio el secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, se mostró ante los periodistas escéptico y poco confiado frente a la actual investigación que lleva a cabo la Organización Mundial de la Salud en China sobre el origen de la pandemia por el virus del PCCh, también conocido como COVID-19.

“Espero estar equivocado. Espero que sea una investigación exhaustiva que llegue al fondo, pero he observado el comportamiento del Partido Comunista Chino con respecto al virus que emanaba de Wuhan, y simplemente se han negado”, dijo el funcionario estadounidense, según el Washington Examiner.

Para Pompeo, los funcionarios de la OMS que intentan seguir el rastro del virus en China sólo estarían llevando a cabo “una investigación completamente encalada”, debido a la manera poco transparente y encubridora con que el organismo de la salud ha manejado el brote que se originó en China y que así mismo le ha valido la crítica de los Estados Unidos así como de otras naciones.

El secretario de Estado dio a entender que para poder llevar a cabo una investigación transparente y libre de sesgos políticos era necesario designar a las personas adecuadas y no sólo al organismo “adecuado”.

Así mismo aprovechó para resaltar la manera en que las acciones autoritarias, expansionistas e imperialista del Partido Comunista chino estaban comprometiendo la libertad y la democracia en el mundo.

En una carta emitida el pasado 12 de junio, elaborada por legisladores republicanos del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de EE. UU., fue cuestionada la responsabilidad de la OMS, alineada con el régimen chino, concluyendo que había permitido el encubrimiento del brote en China.

Según el informe, bajo el liderazgo de Tedros, la OMS hizo eco repetidamente de la propaganda china sobre su manejo del brote del virus PCCh. El informe que instó al director de la OMS a renunciar a su cargo también señaló como había sido acusado anteriormente de encubrir otras epidemias como el cólera en África.

Mientras tanto, en el último comunicado de la OMS se afirmó que el equipo de expertos viajaría a china para identificar la fuente zoonótica del virus PCCh, dejando entrever que el patógeno habría sido transmitido por un animal, descartando además la posibilidad de realizar una visita al laboratorio de virología de Wuhan.

“El objetivo de la misión es avanzar en la comprensión de los huéspedes animales para COVID-19 y determinar cómo la enfermedad saltó entre animales y humanos”, señaló el portavoz de la OMS en el comunicado.

Las autoridades del organismo internacional de la salud tampoco ofrecieron muchos detalles sobre los lugares que esperan investigar así como las personas con quienes piensan reunirse, lo cual podría indicar que las acciones de los funcionarios enviados por la OMS estarían todo el tiempo bajo el control del Partido Comunista chino.

Por otro lado, como ha indicado The Independent, en el laboratorio de Wuhan se encuentra alojada por casi una década una muestra de un patógeno que es 96,2 por ciento igual que el COVID-19, lo que habría sido considerado como un indicio de que allí era la fuente del virus.

Según Richard Ebright, biólogo molecular de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey, “Para tener algún valor, una investigación debe abordar la posibilidad de que el virus ingresó a los humanos a través de un accidente de laboratorio”, afirmando que la OMS debería de investigar si la capacidad del virus para contagiar a una persona podría haber sido mejorada en un laboratorio.

En relación con la responsabilidad del régimen chino ante la pandemia, Mike Pompeo expresó: “Han destruido muestras. Se han llevado a periodistas y médicos que estaban preparados para hablar de esto y no les permitieron hacer lo que los países que quieren jugar a una escala y en un escenario verdaderamente global deberían hacer: ser transparentes y abiertos, y comunicarse y cooperar”.

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