Las recientes revueltas promovidas en EE. UU. por el movimiento Black Lives Matter tras la muerte del afroamericano George Floyd, contrastan fuertemente con la fructífera gestión del presidente estadounidense Donald Trump en beneficio de la comunidad afrodescendiente.

Además de lo evidenciado por las estadísticas, resulta muy significativo el testimonio dado por Gianno Caldwell, un analista político afroamericano, colaborador de Fox News, en uno de sus artículos publicado en el New York Post el 4 de julio.  

“Los afroamericanos estaban experimentando la mejor economía que hayamos visto nunca: el desempleo para nuestro grupo racial era el más bajo de la historia y los salarios de los negros aumentaban rápidamente por primera vez en décadas”, compartió Caldwell.

 “Las personas que habían estado sin trabajo durante mucho tiempo eran contratadas y de repente podían llevar a sus familias de vacaciones por primera vez en años”, agregó el autor quien se refería a la situación de los miembros de su etnia a principio de este año 2020.

Caldwell también relató algunos de sus antecedentes: “Crecí pobre con una madre adicta a las drogas, pero empecé esta década lejos del South Side de Chicago y entre algunos de los negros más ‘elitistas’ del mundo”, recordando a su amigo Nate, un ejecutivo de una de las mayores empresas de tecnología del mundo y ex abogado de la administración Obama, muy bien relacionado.

Posteriormente recontó que las causas que permitieron ese desahogo financiero de los afrodescendientes en EE. UU. fueron las decisiones tomadas por el presidente Trump.

“Los recortes de impuestos y el crecimiento vertiginoso del PIB significaron que las empresas se sentían financieramente estables por primera vez en una década y la confianza del público en nuestra economía nunca había sido tan alta”, fue parte de lo escrito por Caldwell.

Por otro lado, la reciente orden ejecutiva de reforma policial de Trump, la Ley del Primer Paso, liberó a miles de personas de la cárcel [el 90% de las cuales eran negras].

Asimismo, promovió la inversión privada en zonas marginadas, aumentó los fondos a las universidades predominantemente usadas por esta etnia, en una proporción mayor a la destinada por cualquier presidente.

Contradictoriamente, las manifestaciones calificadas el 1° de julio por el Secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) Ben Carson, también afroamericano, como promovidas por una “organización impulsada por el marxismo”, parecen desviar la intención de voto de muchos afroamericanos frente a las elecciones presidenciales a celebrarse el 3 de noviembre de este año.

Aún más extraño es que en ese caso los votos serían en favor del candidato demócrata, el expresidente Joe Biden, quien tiene un historial político adverso a los derechos de los afroamericanos.  

Caldwell cita al respecto la ley penal de 1994, para la que Biden recomendó encarcelar a la mayor cantidad posible de negros y mantener una actitud más agresiva de la policía hacia ellos.

En el mismo sentido Biden fue responsable de una disposición de la ley sobre el crack de 1986, que penaliza mucho más a los afroamericanos por consumir crack que a los blancos que consumían cocaína.

De todas maneras, para Caldwell es claro que Trump es el presidente que más ha aportado al bienestar de los afroamericanos, y enfatiza en el hecho de que, a su juicio, las vidas de los afroamericanos no les importan a los demócratas, lo único que les importan son sus votos. 

José Ignacio Hermosa