Copiándose de la la izquierda chilena, el presidente peruano aseguró que le pedirá al Congreso permiso para poder cambiar el texto fundacional del país, que actualmente tiene una fuerte impronta liberal.

Siguiendo los pasos de los comunistas en Chile, el presidente de Perú, Pedro Castillo, anunció que presentará un proyecto de ley para que en las elecciones regionales y municipales de este 2022 se realice un referéndum para determinar si se avanza en la redacción de una nueva Constitución.

Según reportó El Comercio, el líder comunista señaló que “vamos a hacer llegar un proyecto de ley al Congreso de la República, siguiendo el curso constitucional, para que en estas próximas elecciones municipales y regionales (…) se consulte al pueblo peruano si se está de acuerdo o no con una nueva Constitución“:

“Es cierto que el Congreso de la República tiene en sus manos esta potestad. Nosotros haremos llegar ese proyecto de ley, que lo vamos a trabajar inmediatamente“, añadió Pedro Castillo.

En realidad, en un principio Castillo quería convocar un referéndum constituyente directamente, pero el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) precisó que las convocatorias destinadas a reformar la Carta Magna no podían realizarse de forma directa, sino que debían ser visadas por el Congreso, con mayoría absoluta del número legal de sus miembros, o sea, dos tercios.

Este alto requisito fue pensando como un candado que puso el ex presidente Alberto Fujimori cuando redactó la Constitución liberal de 1993, para que sea muy difícil cambiarla.

Por lo pronto, se espera que el Gobierno de Perú avance en el trabajo pre-legislativo para poder enviar el proyecto de ley, que debería ser revisado por el ente parlamentario, antes de la realización de las elecciones de octubre de 2022.

Así como promovió Boric en Chile, Castillo quiere destruir la Constitución de Fujimori y crear un nuevo documento que identifique a Perú como un “estado plurinacional“, que reconozca la expropiación de empresas, y que se garantice la gratuidad de los sistemas de salud y educación.

Este es un clásico mecanismo de la extrema izquierda para no solo llegar al poder, si no cambiar el Estado del país como se lo conoce. Hugo Chávez lo hizo en su primer año en el gobierno, y encaminó a Venezuela a una espiral de decadencia, tiranía y horror.

Los comunistas en Chile fueron los más rápidos en pedirlo, e incluso cuando todavía faltaban meses para las elecciones, convencieron a Sebastián Piñera y al Congreso de que llame un referéndum constituyente.

De todos modos, la situación peruana es diferente. No está contemplado en la Constitución de Fujimori que se elimine la Carta Magna y que se escriba una nueva, por lo que solo se permiten enmiendas al texto fundacional, algo que el ex presidente se copió de la Constitución estadounidense.

Por lo que Castillo debe obtener dos tercios en el Congreso, para poder llamar a un referéndum, el cual en caso de ganar le permitirá proponer una serie de cambios, que luego deberán ser ratificados uno por uno con dos tercios de los votos positivos en el pleno parlamentario.

Esta difícil tarea le da esperanza a los peruanos, de que no van a seguir los pasos de los venezolanos y los chilenos por un demente en la casa de gobierno, y que la sensatez prevalecerá.

Fuente: La Derecha Diario

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