La Fiscalía sostiene que Richard Fredy Rojas García habría convertido dinero ilícito que se obtuvo del presunto favorecimiento en el trámite, al igual que en la emisión de licencias de conducir en la región de Junín, lugar donde gobernó Cerrón, antes de ser sentenciado por corrupción.

El beneplácito diplomático entre el régimen de Nicolás Maduro y el presidente izquierdista de Perú, Pedro Castillo, por la designación de Richard Fredy Rojas García como embajador en Venezuela duró poco. A tres días de su nombramiento, la Primera Fiscalía Supraprovincial Corporativa Especialista en Lavado de Activos solicitó al Poder Judicial impedir su salida del país inca por formar parte de la investigación de financiamiento ilegal de la campaña del partido Perú Libre, del cual es dirigente nacional.

La medida de coerción se interpuso ante el Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional Permanente Especializado en Corrupción de funcionarios, informó el Ministerio Público en su cuenta de Twitter. Allí, además, la instancia reveló que a Rojas García —hombre de confianza de Vladimir Cerrón, fundador del partido— se le atribuye “haber colaborado en la ejecución de transferencias y ocultamiento”.

La fiscalía sostiene que Rojas García habría convertido dinero ilícito que se obtuvo del presunto favorecimiento en el trámite, al igual que en la emisión de licencias de conducir en la región de Junín —donde gobernó Cerrón, antes de ser sentenciado por corrupción— así como también del que se obtuvo por el direccionamiento para la contratación de terceras personas en la mencionada administración, divulgó El Comercio.

Según el medio, “el dinero obtenido se habría destinado a fines personales, así como al partido político”. Incluso señala que el pasado 8 de julio Cerrón intentó retirar de una entidad bancaria 376.000 soles —cifra equivalente a 95000 dólares— mediante un cheque de gerencia a nombre del embajador peruano designado en Venezuela. Sin embargo, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) congeló esta transacción.

Un año sin salir

La Fiscalía solicitó 12 meses de impedimento de salida para Rojas, quien tomaría el cargo luego de que Panamá no lo aceptara como representante diplomático. El protocolo panameño establece 30 días para extender el beneplácito a los embajadores propuestos por otros Estados. Una vez cumplido el plazo, la falta de respuesta se interpreta como rechazo.

Eso ocurrió. No hubo respuesta para su figura, la cual no tiene formación académica y solo registra estudios de derecho no concluidos en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.

“Su hoja de vida presentada ante el Jurado Nacional de Elecciones, es bastante pobre. Rojas García, no acredita trabajo alguno, tampoco estudios técnicos concluidos y menos universitarios. Indica haber estudiado en la facultad de Derecho. Sin embargo, precisa no haberlos terminado y que tampoco cuenta con grado o título. La información corresponde al 2018; pero de igual manera no existe nada registrado en Superintedencia de Educación Superior”, apuntó El Regional Piura.

Por concretar

La audiencia para conocer la aprobación o rechazo de la medida en contra de Rojas está por fijarse. Sin embargo, él asegura que no se aferra a “ningún cargo”, tal como lo aseveró en una entrevista con Gestión.

Mientras tanto, el canciller peruano, Óscar Maúrtua, admite que Lima y Caracas no han roto relaciones diplomáticas. Por el contrario, el diplomático expresó que la intención era atender “en mejores condiciones” a los peruanos en Venezuela, así como “gestionar una regularización migratoria segura” de los venezolanos en Perú, “que evite acoger a ciudadanos con historiales delictivos”.

Quien sí llegará a Lima será Alexander Gabriel Yánez Deleuze, el embajador designado por el chavismo en Perú, informó la cancillería peruana en Twitter.

Él sustituirá a Carlos Scull, nombrado como embajador en Perú por Juan Guaidó el 29 de enero de 2019 y aceptado por el entonces presidente, Martín Vizcarra, quien recibió las cartas credenciales de Scull en una ceremonia que se realizó en el Salón Dorado de la Casa de Gobierno.

“Lamentamos esta decisión, porque para nosotros estar de lado de Nicolás Maduro es estar de lado del opresor y no del oprimido, es estar de lado del victimario y no de las víctimas. Yo digo esto porque el Perú ha sido una voz muy enérgica desde que solicitó que se respeten los derechos humanos de los venezolanos”, expresó Scull a La República, tras admitir que aún no le han solicitado sus credenciales.

Gabriela Moreno – Panampost.com

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