Redacción BLes– David Daleiden, el periodista pro-vida que grabó en secreto a funcionarios de la multinacional abortista Planned Parenthood (PP) hablando de la venta de partes de bebés abortados, demandó de nuevo a la entidad, ahora por difamación. 

Daleiden, demandó por calumnia en público a PP, luego de jurar sobre la autenticidad de sus videos diciendo que son “verdaderos, bajo juramento en la corte federal”, de acuerdo con Fox News del 18 de septiembre. 

“PP admite como verdaderos los videos bajo juramento en la corte federal, pero al hablarle al público, miente y los llama falsos”,

La cantidad de dinero solicitado por Daleiden, en compensación por los daños sufridos,   asciende a 75.000 dólares. 

“He puesto mi vida en espera durante cinco años para denunciar, con pruebas de vídeo, el tráfico de bebés abortados que yo y otros presenciamos en los niveles más altos de Planned Parenthood y de la industria del aborto”, explicó Daleiden.

Previamente Daleiden fue condenado a pagar 2 millones de dólares a Planned Parenthood, por difamación al difundir los videos sobre funcionarios de PP hablando de la venta de partes de los cuerpos de los bebés abortados.

Posteriormente, otro juez dictaminó que los videos “no fueron editados engañosamente”, y Daleiden fue exonerado de pagar la multa por dos millones de dólares, impuesta en la instancia anterior.

“En lugar de decir la verdad sobre su despiadada búsqueda de beneficios por la venta de los restos de niños abortados, PP trató de difamar a David Daleiden, el hombre que denunció su sucio secreto”, dijo Peter Breen, vicepresidente y consejero principal de la Sociedad Thomas More, en una declaración, según The Washington Post Beacon. 

Otro factor que actúa en contra de PP son las facturas no selladas según las cuales PP facturó a una empresa de tejidos, a Stem Express, casi 25 mil dólares por partes del cuerpo fetal.

“La ley federal contra la venta de órganos y tejidos fetales abortados a cambio de una ‘consideración valiosa’ fue promulgada para evitar los incentivos monetarios para convertir a los niños en el útero en una mercancía”, dijo Daleiden 

Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, reestructuró las prácticas vigentes para la asignación de fondos del presupuesto para el control de la natalidad y la atención de la salud reproductiva en los Estados Unidos.

Las nuevas disposiciones obligan a las clínicas de planificación familiar (que brindan servicios de ultrasonido, asistencia para el embarazo, prevención, educación sexual, etc.) a separar de los centros de aborto para que puedan recibir fondos federales, del Título X.

Dado que PP se negó a cumplir con esta norma, perdió cerca de 60 millones de dólares que recibía anteriormente de los fondos federales de Título X.

Desde que asumió la presidencia, Donald Trump dijo que el dinero de los contribuyentes no debería destinarse a grupos que realizan abortos.

Jose Hermosa – BLes.com