En una escuela de élite en Nueva York, que cuesta 50000 dólares al año, los padres rechazaron que a sus hijos de entre 5 y 6 años se les haya impartido una clase relacionada con la masturbación

La educación sexual temprana es un tema delicado, donde los padres han tenido históricamente un rol protagónico. Pero sistemáticamente han quedado desplazados, perdiendo incluso la patria potestad frente a un Estado que actúa como “salvador externo”, un mesías que presuntamente salva a los hijos de sus padres.

Si bien es un problema global, el último caso que salió a la luz pública se registró en EE. UU., y en este se vieron afectados niños de entre 5 y 6 años.

Los padres y representantes en una escuela privada de élite (pagan 50000 dólares al año) en Manhattan expresaron gran indignación al enterarse que sus hijos estaban siendo expuestos a contenidos precoces para su edad. Además, denuncian que están siendo adoctrinados para temer a sus familiares, al evitar el contacto físico con ellos.

Aunque la maestra alegó que a los estudiantes de entre 5 y 6 años no les estaban enseñando la palabra “masturbación”, los padres reprocharon que les estaban impartiendo información al respecto con eufemismos, usando términos como “autoconocimiento”.

En su defensa, la profesora afirmó que el fin era que los niños aprendieran a no tocarse en público. No obstante, los padres de familia aseguran que las lecciones son extremistas. Pues una cosa es enseñarles a los niños que hay zonas de su cuerpo que son íntimas y no deben ser tocadas sin su consentimiento con el fin de evitar abusos y que los niños sean conscientes de ese peligro y otra es que la maestra les diga que sus padres y sus abuelos no los pueden tocar.

«¿Estoy pagando 50000 dólares a estos %&*# para que le digan a mi hija que no deje que su abuelo la abrace cuando la vea?», exclamó uno de los padres.

Otro representante reclamó: «Literalmente, se supone que ahora los padres deberán preguntarles a sus hijos: ¿Puedo abrazarte?».

Los padres de familia que criticaron la lección pidieron al New York Post permanecer en anonimato por temor a represalias.

La profesora a cargo de impartir educación sexual a niños de primer grado en Dalton School, Justine Ang Fonte, ha recibido críticas previas por enseñar un curso explícito de sexualidad para estudiantes en los primeros años de secundaria en Columbia, cerca de la escuela ya mencionada.

Allí presentó un taller titulado: «Alfabetización en pornografía: un enfoque interseccional en la pornografía convencional» para unos 120 estudiantes.

El curso impartido a menores de edad incluye desnudez parcial, etiquetas de búsqueda populares y géneros en sitios web pornográficos, e información sobre cómo las mujeres jóvenes obtienen ganancias usando fotos y videos sugerentes o pornográficos.

La interseccionalidad como ideología presente en la charla apela a la transversalidad propugnada por el neomarxismo. Aplica la lógica de la guerra de clases del marxismo hacia distintos sectores de la sociedad: el negro con el blanco, el hombre con la mujer, el rico con el pobre, el homosexual con el heterosexual, las personas trans con los cisgénero y el socialismo contra el capitalismo, entre otros.

Enfrentar a padres e hijos es una etapa más en esa lucha. De hecho, en la Unión Soviética, el primer Estado socialista en el mundo, se premiaba a los hijos que denunciaban a sus padres, hasta se les erguía estatuas.

Partidos como Podemos, en España, juegan con esa retórica para decir que incluso los hijos de “homófobos” tienen derecho a una educación sexual integral. Pues afirman que es homofobia cuando los padres de familia rechazan que sus hijos aprendan sobre sexo anal en la escuela.

Contra la ideologización en materia sexual en las escuelas, el partido Vox de España ha creado el pin parental, con eso los padres podrían asumir la patria potestad y proteger a sus hijos de estas ideologías.

En cambio en países como Ecuador, la Corte Constitucional declaró al Estado “salvador externo”, en caso de que los padres se rehúsen a los programas de educación sexual con sesgo ideológico.

Mamela Fiallo Flor – Panampost.com