Redacción BLes– Estados Unidos sancionó el viernes a Carrie Lam, jefa de gobierno de Hong Kong, y a otros diez funcionarios, por dañar la autonomía de la isla y restringir la libertad de expresión de sus ciudadanos. La medida se suma a otras de la Administración Trump que buscan condenar los abusos del régimen chino y menoscabar su influencia en los países libres.

De acuerdo a un comunicado emitido por el Departamento del Tesoro, las sanciones se impusieron en virtud de la orden ejecutiva que el presidente estadounidense Donald Trump firmó el 14 de julio de este año luego de que el Partido Comunista Chino (PCCh) impulsará su controvertida Ley de Seguridad Nacional.

Además de Lam, la medida de Washington afecta al actual jefe de policía de Hong Kong,  Chris Tang; a su predecesor, Stephen Lo; al secretario de seguridad de Hong Kong, John Lee Ka-chiu; y a la secretaria de justicia, Teresa Cheng.

También fueron sancionadas otras seis personas, entre las que se encuentran el principal funcionario de China continental en Hong Kong, Luo Huining, y el director de la Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao en Beijing, Xia Baolong.

Las sanciones establecen el congelamiento de cualquier activo estadounidense que posean los funcionarios afectados e impiden a los estadounidenses hacer negocios con estas personas.

Los 11 funcionarios fueron sancionados por “socavar la autonomía de Hong Kong y restringir la libertad de expresión o reunión de los ciudadanos de Hong Kong”, apunta el texto emitido por el departamento liderado por Steven Mnuchin.

“Estados Unidos respalda al pueblo de Hong Kong y utilizaremos nuestras herramientas y autoridades para atacar a quienes menoscaban su autonomía”, dijo Mnuchin.

En la misma línea se manifestó el Secretario de Estado Mike Pompeo.

“No nos quedaremos quietos mientras el pueblo de Hong Kong sufre una brutal opresión a manos del Partido Comunista Chino o de sus facilitadores”, indicó el diplomático a través de Twitter.

En una declaración emitida por el Departamento de Estado, Pompeo sostuvo que las medidas “envían un claro mensaje de que las acciones de las autoridades de Hong Kong son inaceptables” y contradicen los compromisos asumidos por Beijing sintetizados en el denominado “un país, dos sistemas”.

Las tensiones entre la Casa Blanca y Zhongnanhai han ido aumentando en las últimas semanas hasta lo que los analistas dicen que es su peor nivel en décadas, según informó Reuters.

Esta semana, por ejemplo, el Presidente Trump emitió una serie de órdenes ejecutivas para prohibir las transacciones de EE. UU. con los propietarios chinos de las aplicaciones WeChat y TikTok.

En lo que respecta a Hong Kong, después de que Beijing sancionara la nueva ley de seguridad nacional, la Casa Blanca ordenó el fin del estatus privilegiado que la antigua colonia británica había disfrutado bajo la ley de EE. UU. en comparación con el continente.

Asimismo, Washington se mostró sumamente crítico de la reciente decisión de Lam de aplazar un año las elecciones que se debían celebrar el próximo 6 de septiembre para la legislatura de Hong Kong, lo que supone, según Reuters, un golpe para la oposición prodemocracia que esperaba obtener grandes resultados en los comicios.

El gobierno de Estados Unidos consideró que el aplazamiento es “la última de una larga lista de promesas no mantenidas por parte de Beijing, que había prometido la autonomía y el respeto de las libertades a los habitantes de Hong Kong”.

“Estados Unidos condena la decisión del Gobierno de Hong Kong de posponer un año las próximas elecciones al Consejo Legislativo… No hay ninguna razón válida para un retraso tan largo”, afirmó el secretario de Estado Mike Pompeo.

En un comunicado emitido el 1° de agosto, Pompeo criticó el avance de Beijing sobre la región y aseguró que es probable que Hong Kong “no vuelva a votar nunca”.

En caso de que las elecciones se celebren recién en septiembre de 2021, el secretario de Estado aseguró que Hong Kong se convertirá en otra “ciudad comunista en China”.

Miguel Díaz – BLes.com