Redacción BLes– El presidente Trump firmó el 30 de septiembre pasado, una orden ejecutiva para impulsar la producción minera en el país y cortar con la dependencia de países adversarios como China para los minerales esenciales, reportó Breitbart.

En diciembre de 2017, Trump firmó una orden ejecutiva con la cual dirigió al secretario del interior a que identificara cuáles eran los minerales esenciales para poder reducir la vulnerabilidad del país ante una posible interrupción del abastecimiento de estos.

De los 35 minerales identificados como esenciales, 31 son importados y 14 de ellos no tienen producción doméstica.

Trump dijo que la dependencia de China para abastecerse de estos minerales ‘es particularmente preocupante.’ 

El presidente dijo en su orden ejecutiva: “Los Estados Unidos importan ahora el 80 por ciento de sus elementos de minerales raros directamente de China, y parte del resto se obtiene indirectamente de China a través de otros países. En la década de 1980, los Estados Unidos producía más de estos elementos que cualquier otro país del mundo, pero China utilizó prácticas económicas agresivas para inundar estratégicamente el mercado mundial de minerales raros y desplazó a sus competidores”.

En la orden ejecutiva Trump se refiere a ‘países adversarios’ y ‘aliados’ y define la necesidad de cortar la dependencia con lo países adversarios, en este caso menciona a China, pero ayudar a los países aliados a incrementar su producción, con los cuales pretende mantener el intercambio comercial.

Trump señala que China explotó su posición dominante en el mercado de elementos minerales raros y coaccionó a las industrias de otros países para que muden sus instalaciones, propiedad intelectual y tecnología a China, generando una dependencia total del gigante asiático.

La orden también intenta impulsar la producción minera nacional estadounidense, revisando la posibilidad de otorgar préstamos y reformar el sistema de permisos para la minería. 

La Coalición para una América Próspera (CPA), una organización sin fines de lucro que representa los intereses de 4.1 millones de hogares a través de nuestros miembros agrícolas, manufactureros y laborales, reaccionó al anuncio.

Dan DiMicco, presidente de la CPA dijo: “Felicitamos al presidente y a su equipo por este paso tan esperado para salvar la minería de EE. UU. En las últimas dos décadas, Estados Unidos se ha vuelto alarmantemente dependiente de países como China para suministrar los metales y minerales necesarios tanto para la defensa nacional como para las tecnologías avanzadas”.

Las políticas del presidente Trump para priorizar la industria nacional, después del desastre de la pandemia causada por Beijing, son más visibles para los estadounidenses que viven en carne propia los beneficios de salir del esquema fallido de la globalización.

“Como lo demostró la pandemia, cualquier país que dependa excesivamente de las importaciones de productos básicos cruciales se enfrenta a un grave ahogo en tiempos de crisis”, dijo DiMicco. “Asegurar la producción nacional de estos importantes recursos pondrá a nuestra nación en una base económica más fuerte y hará crecer las industrias de alta tecnología actualmente dominadas por China”.

No es solo el caso de los Estados Unidos. Latinoamérica y África fueron saqueadas por las malas políticas locales que permitieron que el régimen chino se lleve gran cantidad de los recursos naturales de estos continentes mientras que al mismo tiempo inunda los mercados de sus productos más baratos, destruyendo la industria nacional, generando dependencia y finalmente quebrando el sistema financiero.

Alvaro Colombres Garmendia – BLes.com