Redacción BLes – El pasado viernes el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dirigió algunas palabras contra las medidas erróneas que ha tomado el régimen chino en medio de la pandemia, cuestionando en particular un reciente proyecto de ley impuesto en Hong Kong el cual ‘sofoca su libertad’ y autonomía.

Con el proyecto de ley el régimen chino quiere prohibir la secesión, el terrorismo y la intervención extranjera, perjudicando de manera directa a la Región Administrativa Especial de Hong Kong en su capacidad para autoadministrarse. De acuerdo con algunos expertos, dicha medida podría poner en peligro el estado de Hong Kong como centro financiero.

Hasta ahora EE. UU. ha tratado a la ciudad de Hong Kong de forma independiente en temas de comercio, inversión e inmigración, lo cual ha traído un amplio beneficio que se ha resumido en la no aplicación de medidas arancelarias. 

Pero ahora, después de ser impulsado el nuevo proyecto de ley para Hong Kong por el primer ministro chino Li Keqiang ante el Congreso Nacional del Pueblo, Trump decidió revocar el estatus especial de la Región Administrativa como entidad comercial independiente de China.

Si bien el anuncio que hizo el presidente el viernes no amplió detalles sobre el impacto que tendrían a largo plazo las nuevas disposiciones para Hong Kong, la administración Trump podría contar con varias opciones para tratar de ahora en adelante a la región administrativa.

Como señala el Middleton Press, gracias a la Ley de Política de Estados Unidos y Hong Kong de 1992, el presidente Trump tiene la facultad de suspender los privilegios comerciales especiales del territorio en cualquier momento a través de una orden ejecutiva.

Dicha ley cubre desde el comercio hasta el reconocimiento de pasaportes y las reglas que afectan los viajes aéreos, el envío y la inversión, e incluso permite que los dólares estadounidenses se intercambien libremente con dólares de Hong Kong, de ser revocado llevaría lo que algunos analistas consideran como “opción nuclear”.

En ese orden de ideas, Trump podría aplicar los mismos aranceles a las importaciones de Hong Kong de igual modo a los que se emplean para el continente, aunque el efecto podría ser mínimo. El año pasado Hong Kong exportó 4.8 mil millones de dólares a los Estados Unidos, cerca de apenas un 1% de lo que exportó China.

Con la eliminación de los privilegios arancelarios para Hong Kong, se verían principalmente afectados los puertos, los servicios de envío y las industrias logísticas, según escribió en un artículo Iris Pang, economista jefe de la Gran China de ING Bank NV.

Otro de los posibles efectos sería el control a las exportaciones, ya que Estados Unidos permite a Hong Kong exportar ciertos productos sensibles que son prohibidos desde China, entre los que se encuentran tecnología de doble uso con aplicaciones militares y de consumo.

Por lo tanto, si se acaban con los privilegios, Hong Kong se vería sujeto a los mismos controles de exportación incluidos los que se colocaron en China tras un asalto militar mortal contra los manifestantes en la Plaza Tiananmen en 1989, informó el Middletown Press.

Las prohibiciones a la exportación además podrían tener un impacto directo en la carrera tecnológica en la que China y Estados Unidos parecen estar involucrados, según economistas de la Natixis SA.

Por otra parte, Estados Unidos tendría mayor libertad para sancionar a personas responsables de socavar las libertades y la autonomía en Hong Kong, de acuerdo con una enmienda a la ley de políticas que fue acordada el año pasado.

Actualmente en el Congreso de los Estados Unidos se está implementando un proyecto de ley que penalizaría a los bancos que realicen “transacciones significativas” con entidades chinas que estén involucradas en la represión de las libertades de Hong Kong.

Debido a las tensiones que se ciernen ahora entre los Estados Unidos y el régimen chino, el senador Pat Toomey, republicano de Pensilvania, y el senador Chris Van Hollen, demócrata de Maryland, se encuentran disputando el mencionado proyecto de ley esta semana.

Como señala el Middleton Press, cualquier acción en este frente podría dañar gravemente el papel de China y Hong Kong como centro financiero internacional.

Así mismo, el presidente Trump podría hacer uso de la Ley de Poderes Económicos Internacionales de Emergencia de 1977 para establecer sanciones aún más amplias contra el régimen chino.

La ley que aparece citada en la enmienda a la ley política de Estados Unidos y Hong Kong, firmada el año pasado, le da poderes especiales al presidente para hacer frente a cualquier “amenaza inusual y extraordinaria” que implique una emergencia nacional.

Trump podría también llevar a cabo una medida con la que pondría fin a una disposición vigente que permite el intercambio libre del dolar americano con el dólar hongkonés, lo que podría traer implicaciones significativas.

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