Redacción BLesEn un caso sin precedentes en la democracia de los Estados Unidos, el recientemente electo presidente Joe Biden lleva firmadas 40 órdenes ejecutivas en apenas 9 días que lleva el cargo. Biden logró de este modo saltarse el Congreso e impuso sin derecho a reclamos ni oposición un avance acelerado en su agenda de izquierda y globalista.

Apenas unas horas después de que prestó juramento en el cargo el miércoles pasado, Biden tomó inmediatamente 17 acciones ejecutivas, las cuales revirtieron una gran cantidad de medidas que el expresidente Donald Trump tomó para proteger a los americanos, reportó Fox News.

Desde entonces, Biden ha tomado casi dos docenas de acciones adicionales, enfocadas en regulaciones ambientales, la supuesta crisis climática, políticas de inmigración, justicia racial, atención médica y más.

Biden, al finalizar su noveno día de trabajo en la Casa Blanca, firmó 40 órdenes ejecutivas, acciones y memorandos presidenciales, un récord absoluto en la historia de los presidentes estadounidenses. 

La nueva administración está recibiendo abundantes críticas desde diversos ámbitos de la sociedad por el evidente exceso en el uso de acciones ejecutivas. Las críticas se centran en que las acciones están siendo utilizadas para cuestiones que no son urgentes perdiendo de foco el verdadero propósito de su existencia.

Los republicanos critican además, que Biden está traicionando su promesa de trabajar con el Congreso para construir un consenso sobre determinados asuntos.

“Tan recientemente como en octubre, el ahora presidente Biden dijo ‘no se puede legislar mediante la acción ejecutiva a menos que sea un dictador’, dijo el jueves el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, en el pleno del Senado. “En una semana, firmó más de 30 acciones unilaterales. Y los trabajadores estadounidenses están recibiendo poca atención”.

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Además de la cantidad excesiva de órdenes ejecutivas de Biden, las críticas apuntaron al contenido de las mismas.

Entre otras cuestiones las órdenes han detenido la construcción del muro a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México que tan útil fue para impedir el ingreso de inmigrantes ilegales y el tráfico de personas durante la era Trump; También reincorporó a Estados Unidos a la Organización Mundial de la Salud, luego de que Trump se retirara el año pasado tras acusar a la organización de corrupción acusándola de compartir responsabilidad junto al régimen chino por la propagación del virus PCCh.

También se reincorporó al polémico Acuerdo Climático de París, después de que Trump se retirara argumentando que perjudica groseramente los intereses estadounidenses; también restauró por completo los programas de financiación a organismos pro aborto tanto en Estados Unidos como en el extranjero y revocó las políticas ambientales de Trump, como la eliminación del oleoducto Keystone XL que planeaba dar trabajo a más de 50 mil empleados, y más.

Respecto al virus PCCh, Biden firmó normativas que van a favor de las políticas restrictivas que tanto daño han hecho a muchos estados demócratas. Entre ellas firmó la obligación de uso de tapabocas en espacios públicos, justo en el momento que países europeos como Alemania y Austria prohibieron el uso de tapabocas de tela alegando que lejos de ser eficientes para prevenir los contagios podría incrementarlos. 

El mandato presidencial recién comienza y el avance de las políticas de izquierda que tanto denunciaron los sectores conservadores es evidente y extremadamente veloz.

Andrés Vacca – BLes.com