Redacción BLes – El 7 de junio, Matthew Connolly, activista provida y miembro de la Red Rose (Rosa Roja), buscó en los contenedores de basura de la clínica abortista Centro de Mujeres del Noreste de Ohio (NEOWC).

Allí se percató de algo profundamente deprimente e impactante: el cuerpo desmembrado de un feto de entre 16 y 18 semanas, asesinado por el método de dilatación y evacuación. Además, junto a las partes del bebé abortado había residuos médicos como sábanas ensangrentadas, jeringuillas de succión sucias e información personal de docenas de pacientes en objetos como frascos de muestras de orina.

Connolly y un activista provida local realizaron registros posteriores en los contenedores de basura del NEOWC entre el 8 y el 29 de junio. Se encontraron un total de 31 nombres de mujeres, lo que podría dar lugar a que el NEOWC fuera citado por violaciones de la HIPPA (Ley de Portabilidad y Responsabilidad del Seguro Médico).

El viernes 9 de julio, los cuatro rescatistas de la Red Rose irán a juicio por sus esfuerzos por salvar vidas, apenas dos días después de que el Derecho a la Vida de Ohio y Derecho a la Vida del Noreste de Ohio llevaran a cabo una concurrida conferencia de prensa el 7 de julio, el cual generó una amplia atención de los medios de comunicación sobre el descubrimiento del contenedor de basura del NEOWC.

Sherri Lynn Grossman, la administradora del Centro de Mujeres del Noreste de Ohio, afirmó que recibió la notificación de las acusaciones el miércoles y las negó todas, informó LifeSiteNews.

Afirmó que no pudo haber ninguna eliminación inapropiada de restos fetales, residuos médicos o información de pacientes.

“Absolutamente no, absolutamente no”, dijo. “Tenemos políticas y procedimientos muy estrictos”, también advirtió que cualquier intento de los grupos de recuperar cualquier cosa dejada en el lugar podría ser considerado como un allanamiento criminal.

El NEOWC tiene un historial negativo. A David Burkons, uno de los principales abortistas de la clínica, se le suspendió la licencia durante seis meses tras ser acusado de suministrar narcóticos nocivos a pacientes y amigos. La licencia de la clínica había expirado cuando fue descubierta en marzo de 2019. Una señora de 29 años fue transportada en ambulancia desde la clínica el 25 de julio de 2020, después de experimentar una “hemorragia incontrolada” como resultado de complicaciones con el procedimiento de aborto.

Mark Harrington, presidente de la asociación provida Created Equal, dijo: “La tragedia aquí no es solo que el cuerpo de un bebé fue encontrado en un contenedor de una clínica de aborto, por muy malo que sea. La tragedia es que 2.300 niños corren la misma suerte que este niño cada día sin apenas indignación. Nuestra esperanza es que este centro de abortos, junto con todos los centros de abortos de Estados Unidos, sea cerrado, porque asesinan a niños, no porque no se deshagan de los cuerpos adecuadamente. Dicho esto, trabajaremos con los funcionarios del gobierno para que esta clínica rinda cuentas ante la ley de Ohio”.

También le recomendamos: Policía arrepentido denuncia la sustracción forzada de órganos en China (Video)

Ad will display in 09 seconds

Denise Leipold, directora ejecutiva de Right to Life of Northeast Ohio afirmó que todos los objetos descubiertos en la basura habían sido documentados fotográficamente. “Todo fue arrojado a un cubo de basura sin seguridad”, dijo, añadiendo que las instalaciones están al lado de una escuela y un complejo de apartamentos.

Allie Frazier, directora de comunicaciones de Ohio Right to Life, dijo: “Nos han dicho una y otra vez que esto nunca ocurre, que los cuerpos de los bebés nunca se tiran a la basura”.

Y continuó: “Esto está ocurriendo en Ohio. Es una violación atroz de la ley y de la decencia humana básica”.

“En adelante, Ohio Right to Life hará todo lo que esté en su mano para responsabilizar a esta clínica de abortos”, dijo. “Las instalaciones de aborto no están exentas de seguir la ley de Ohio”.

Dawn Barlowe – BLes.com