Redacción BLes – Desde que el presidente Donald Trump se postuló para las elecciones de 2016, uno de sus temas a tratar fue el de mejorar las cuestiones que tienen que ver con los servicios de atención hacia los veteranos de guerra.

Las acciones del presidente han demostrado que se preocupa por los asuntos que involucran a los excombatientes y, además, los honra como grandes héroes que representan la valentía y el orgullo de la Nación.

En marzo de este año, una de las políticas de Trump fue la de firmar una orden ejecutiva conocida como la “Hoja de ruta nacional para empoderar a los veteranos y acabar con el suicidio de veteranos”. La misión es apoyar a aquellos soldados en una situación crítica y que lamentablemente ignoran de todos los programas de VA (Departamento de Asuntos de Veteranos, por sus siglas en inglés) impulsados desde su gestión. El presidente demostró preocupación hacia este tema. En una conferencia de prensa, desde la Casa Blanca, expresó:

“Nuestra misión es movilizar a todos los niveles de la sociedad estadounidense para salvar las vidas de nuestros grandes veteranos y apoyar a nuestros héroes necesitados”.

“Para cada veterano: quiero que sepas que tienes una nación entera de más de 300 millones de personas detrás de ti. Nunca, nunca serás olvidado. Estamos con ustedes en todo el camino”.

Asimismo el presidente Trump se convirtió el 11 de noviembre en el primer presidente en asistir al Desfile organizado por veteranos. El presidente reiteró su gratitud hacia estos patriotas dedicándole un discurso con honores por ser ejemplo de la nación.

Políticas de la gestión Trump

En agosto de 2017, el comandante en jefe firmó la actualización de la Ley de Mejora y Modernización de Apelaciones de Veranos, para así agilizar el proceso de reclamaciones y apelaciones a los beneficiarios del VA (Departamento de Asuntos de Veteranos), informó Western Journal.

Al año siguiente el Departamento anunció la entrega 81 000 decisiones de apelaciones y servicios de discapacidad, incluso el objetivo se cumplió antes de lo estipulado, gracias al gobierno de Trump.

Desde la Casa Blanca se abrió una línea directa para asistir con más rapidez en los tramites del VA, dando como resultado que el 94% de 157 346 casos hayan mejorado desde junio de 2017, y los presupuestos para cumplir con este objetivo se aumentaron gracias a la firma que otorgó el presidente Trump. El presupuesto fue un total de 86 500 millones de dólares en fondos destinados al departamento, incluyendo unos 73 100 millones dólares destinados exclusivamente en atención médica.

En una nota de la Casa Blanca en 2017, el mandatario impulsó un programa de telesalud el cual incluía un servicio de calidad médica dirigida a los veteranos de todo el país. El programa contaba con la atención adecuada desde un teléfono o desde la computadora para programar citas o instalaciones en el VA.

“Esto ampliará significativamente el acceso a la atención de nuestros veteranos, especialmente para aquellos que necesitan ayuda en el área de la salud mental (…)y también en la prevención del suicidio”, dijo Trump. “Hará una gran diferencia para los veteranos en las zonas rurales”, afirmó.

Descuidos del pasado

Antes de la asunción de Trump a la presidencia, el VA por mucho tiempo descuidó sus servicios, siendo una de las falencias las largas filas de espera que los veteranos aguardaban para ingresar a una consulta médica en algún hospital o clínica, y esta crisis fue motivo para usarla como tema de campaña en las elecciones 2008, de acuerdo con el reporte de un semanario.

Bajo el mandato de Barack Obama, se nombró como Secretario de VA a Eric Shinseki, un general conocido por manifestar sus reclamos a la burocracia de dicha organización, quien además proponía mejorar el tema del tiempo de espera e impulsar incentivos a los ejecutivos para que la organización compita con los proveedores del sector privado. Sin embargo, después de cinco años se reveló a través de las denuncias que docenas de veteranos habían muerto a causa de la negación al acceso a la atención médica en la Administración de Veteranos en Phoenix.

Además, se evidenció que la lista de espera no estaba registrada en un centro del VA y que los ejecutivos ganaron bonos mientras que los veteranos decaían o perecían en la sala de espera. Luego de aquel incidente público, el accionar del expresidente Obama fue despedir a Shinseki, y limpiar la reputación del VA nombrando a Robert McDonald, como nuevo encargado.

La administración de McDonald fue el reflejo de inoperancia y no hubo cambios positivos, en sus comentarios dio a entender que muchos veteranos acuden al médico cuando ponen en duda su salud, no porque ellos presienten que van a morir. También, afirmo que la fila de espera de un hospital es como la fila de espera para ingresar a Disney, a diferencia que en la última hay diversión.

Una promesa cumplida

“Vamos a cuidar a nuestros veteranos como nunca antes los habían hecho”, prometió Trump, meses antes de las elecciones 2016. Y esa promesa de palabra se transformó en acciones a lo largo de su presente gobierno, apuntando específicamente a la administración de VA. En comparación con las gestiones anteriores, incluyendo la del expresidente Obama, los beneficios hacia los excombatientes aumentaron.

Actualmente ser un veterano de guerra es sinónimo de orgullo y valor, en toda la historia del país no hubo otro presidente como Donald Trump dedicado a atender y cuidar de estos soldados.

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