NUEVA YORK, EE.UU. – El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, dijo el lunes que el estado dará el siguiente paso en su “travesía histórica” por la pandemia del coronavirus, cuando el viernes algunos negocios “no esenciales” comiencen a reabrir sus puertas, aunque con nuevas medidas preventivas en vigencia.

“Es una nueva fase emocionante. Todos estamos ansiosos por regresar a trabajar”, dijo Cuomo a los periodistas, durante una comparecencia celebrada en la localidad de Rochester. “Queremos hacerlo inteligentemente, pero queremos hacerlo”.

Con más de 335.000 casos confirmados de coronavirus y unos 27.000 muertos atribuidos al virus, Nueva York ha sido el epicentro del brote del virus en Estados Unidos.

Pero tras ocho semanas de restricciones, las nuevas infecciones y hospitalizaciones son menos que en muchos otros estados. De promedio, menos de 3.000 nuevos contagios diarios durante los últimos días, y con el promedio reduciéndose cada jornada. A mediados de abril, Nueva York estaba en la cima de la pandemia con unos 10.000 nuevos casos diarios.

El estado ha publicado un detallado plan de reapertura de 51 páginas titulado ‘Adelante, Nueva York’. Los principales criterios son mantener la tasa de infección por debajo del nivel de un brote; mantener la capacidad del sistema de salud pública para atender a los pacientes de COVID-19; y realizar abundantes pruebas y un fuerte rastreo de contactos de los enfermos para ayudar a aislar a los contagiados y así contener el virus.

“Empezamos con negocios que son más esenciales y representan un riesgo menor”, explicó Cuomo.

Fase 1

Los negocios que podrán reabrir durante esta primera fase incluyen los relacionados con la construcción, fábricas, agricultura, pesca y algunos comercios minoristas, pero sólo con entrega a domicilio o en la puerta del negocio.

El estado, con unos 19,5 millones de habitantes, también se reactivará con criterios regionales, primero reactivando áreas menos pobladas en la parte norte y central que han tenido tasas de infección mucho más bajas, antes que Nueva York y sus suburbios, donde se han concentrado la mayoría de los casos de coronavirus.

Todas las áreas deben demostrar reducciones durante un período de 14 días tanto en nuevas hospitalizaciones como en muertes, antes de poder empezar a reactivarse.

Los negocios también deberán tener vigentes medidas preventivas para proteger a sus trabajadores, incluyendo adaptar algunos locales o proveer equipos de protección a los empleados, como mascarillas y guantes.

“Algunas regiones están listas para arrancar hoy mismo. Sólo necesitan arreglar algunos aspectos logísticos para estar listos a finales de la semana”, afirmó Cuomo.

Fases futuras

Tras dos semanas, si todo sale bien, la segunda fase podría iniciarse con la reactivación de más comercios minoristas y servicios profesionales, incluyendo financieros, seguros y bienes raíces.

Los restaurantes permanecerán cerrados hasta la fase 3. Ocio, recreación y escuelas se reactivarán en la fase final.

Una vez que un área se haya reactivado, “salas de control” regional estarán monitoreando la tasa de infección. Si hay un repunte de nuevas infecciones o muertes, la reapertura será desacelerada o suspendida.

“En esta siguiente fase, tenemos que aprender de los errores cometidos por otros”, dijo Cuomo. “Otros países han reabierto muy rápido. No tenían listos los controles y reabrieron. Y luego tuvieron que reducir el paso o detenerse. No queremos hacer eso”.