CIUDAD DE PANAMÁ (AP) — El líder chino Xi Jinping llegó el domingo a Panamá en una visita oficial inédita, un año y medio después de que el gobierno panameño estableció relaciones diplomáticas con Beijing tras romper con Taiwán.

Xi fue recibido en el aeropuerto internacional por el presidente panameño Juan Carlos Varela proveniente de Buenos Aires, donde horas antes firmó más de 30 acuerdos de inversión y agrícolas con su homólogo argentino Mauricio Macri tras haber participado en la cumbre del Grupo de los 20.

En la terminal aérea hubo una breve presentación folclórica, y miembros de la comunidad china ondearon banderitas de Panamá y China en señal de bienvenida al líder asiático.

El líder chino se reunirá el lunes con Varela, y posteriormente ambos gobernantes sostendrán un encuentro con sus equipos de trabajo. Después Xi visitará las esclusas de Cocolí en el lado del Canal de Panamá que desemboca en el Océano Pacífico.

Desde hace muchos años, Panamá ha estado vinculado estratégicamente con Beijing a través del canal interoceánico, del que el gigante asiático es el segundo mayor usuario, antecedido solo por Estados Unidos. Las compañías chinas operan puertos en ambos extremos del canal, que durante gran parte del siglo XX ha sido considerado un símbolo de la influencia de Washington.

Poco antes del arribo de Xi a Panamá, fue inaugurada en la capital panameña una feria de inversionistas de China en la que participan 26 empresas asiáticas de diversos giros, incluidos los de tecnología, automotriz, portuario y naval, entre otros.

La visita del líder de China “marca un hito hacia una nueva fase de las relaciones entre Asia y Latinoamérica”, dijo el ministro de Comercio de Panamá, Augusto Arosemena, al inaugurar la feria.

En Buenos Aires, Xi y Macri firmaron los nuevos acuerdos comerciales, parte del creciente papel del gigante asiático en las economías latinoamericanas. Entre ellos se incluye la exportación de cerezas argentinas a China y la expansión de un intercambio de divisas.

“Cuanto más se desarrolle China, cuanto mejor le vaya a China, mejor le va a ir a la Argentina, a la región y al mundo”, dijo Macri en una ceremonia en la residencia presidencial en las afueras de Buenos Aires.

“Tenemos países complementarios. Hay pocos países en el mundo que pueden comprar tanto de los productos que nosotros somos capaces de hacer y de máxima calidad”, agregó el mandatario argentino.

La visita se llevó a cabo después de que funcionarios estadounidenses informaron que alcanzaron una tregua de 90 días en la guerra comercial con China que ha agitado los mercados financieros y puesto en peligro el crecimiento económico mundial. El anuncio fue posterior a una cena el sábado entre Xi y el presidente estadounidense Donald Trump tras la cumbre del G20.

Argentina también le otorgó a Xi el máximo honor que concede a políticos extranjeros, y la asociación de polo argentina le regaló un caballo de polo. El país sudamericano cuenta con los mejores jugadores de este deporte en el mundo, y Macri dijo que desea que resurja en China.

Xi felicitó a Macri por el éxito de la cumbre y dijo que ambas naciones creen que el espíritu de solidaridad del G20 deberá prevalecer “en la firme defensa del multilateralismo y el libre comercio para construir una economía global abierta y fomentar la prosperidad y estabilidad del mundo”.

Sin embargo, el jefe de la diplomacia estadounidense Mike Pompeo dijo recientemente en una entrevista que “Todos nosotros estamos preocupados por China y la manera como ingresa a los países”, al referirse a la expansión del gigante asiático en Latinoamérica.

“Cuando China aparece, no es siempre el caso que lo hace con la buena intención para las personas de esos países”, advirtió en la entrevista.

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