Unos 27 militares fueron detenidos el lunes tras un alzamiento que se registró en una instalación de la Guardia Nacional al norte de la capital de Venezuela.

El presidente de la oficialista Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, indicó que donde ocurrió el alzamiento fueron apresados 25 militares y otros dos fueron arrestados en otro lugar que no precisó. Cabello agregó ante la prensa que las detenciones “pueden seguir aumentando”.

Como jefe del grupo rebelde fue identificado el sargento Alexander Bandres Figueroa, informó el también vicepresidente del partido oficialista tras asegurar que en una operación “absolutamente limpia” las fuerzas de seguridad lograron controlar en tiempo “récord” la acción sin pérdidas de vidas.

Varios hombres vestidos de verde olivo y algunos armados aparecieron en una calle con mensajes al pueblo para que salieran a protestar contra Maduro. Uno de ellos, que se identificó como el sargento de tercera Wandres Figueroa, dijo que están en contra del “régimen el cual desconocemos completamente (…) necesito el apoyo de ustedes, salgan a las calles, aquí estamos nosotros”.

En otra grabación los hombres caminan, algunos de ellos con fusiles y según Figueroa se encontraban emplazados el área de un comando identificado como el puesto de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en Cotiza, en el oeste de Caracas.

Algunas unidades de las fuerzas de seguridad venezolanas se encontraban en los alrededores de la unidad militar y bloqueaban vías principales cercanas desde primeras horas del día, según fotos y reportes en redes sociales.

Durante la madrugada del lunes se registró un violento incidente cuando un grupo de guardias nacionales de rangos bajos sometió a un capitán de un puesto policial de Macarao, al oeste de la ciudad, desde donde se desplazaron en dos vehículos militares a un puesto de la barriada pobre de Petare, al este de la capital, donde se llevaron un lote de armas y secuestraron a dos oficiales y guardias nacionales de esa unidad, señala un comunicado del Ministerio de la Defensa.

Los militares luego se trasladaron a un destacamento militar de la barriada pobre de Cotiza, al norte de Caracas, y a partir de las cuatro de la mañana se enfrentaron con armas de fuego a cientos de guardias nacionales y policías que estaban en los alrededores y les respondieron con disparos, según relataron a The Associated Press vecinos del lugar.

El anuncio sobre la detención de los militares rebeldes se realizó luego de la difusión de videos en los que un hombre, que se identifica como el sargento de tercera Bandres Figueroa, se dirige al “pueblo de Venezuela” e insta a sus compatriotas a que salgan a las calles para mostrar apoyo a su rebelión.

Gobierno dice que hay “normalidad”

Un comunicado de la Fuerza Armada de Venezuela informó el lunes sobre el incidente y dijo que el grupo de oficiales fue detenido en una unidad militar en Caracas tras intentar el robo de armas y acto de violencia.

El texto dice que tras el incidente hay “normalidad” en los cuarteles militares.

“Los delincuentes fueron rendidos y capturados en la sede de la unidad especial de seguridad Waraira Repano, en Cotiza, municipio Libertador (…) a donde se habían dirigido, encontrando firme resistencia por parte de los oficiales y tropas profesionales allí acantonados”, indicó el texto.

El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, que firma el comunicado, dijo en Twitter: “Quien ultraje sus armas con infames vicios será castigado con todo el peso de la ley”.

La oposición

El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela (AN, Parlamento), Juan Guaidó, dijo el domingo al diario Folha de Sao Paulo que es posible una amnistía para los militares que abandonen al mandatario Nicolás Maduro, y apostó por un proceso de transición similar al chileno.

“Nosotros ya ofrecimos un plan de amnistía para oficiales, lo que puede acarrear en nuevas deserciones y abandono en la base de apoyo del gobierno”, dijo Guaidó, quien se ha mostrado dispuesto a asumir la Presidencia de Venezuela.

En su cuenta en Twitter, Guaidó reiteró el mensaje.

En Cotiza se podía ver a decenas de residentes golpeando ollas y sartenes, quemando basura y gritando “¡libertad!” mientras levantaban banderas venezolanas. Algunos hombres delgados con los rostros cubiertos comenzaron a arrojar piedras a cientos de oficiales estacionados frente al puesto militar, quienes les respondieron con gases lacrimógenos y balas de goma para tratar de dispersarlos.

Los enfrentamientos entre los habitantes de Cotiza y las fuerzas de seguridad se extendieron por varias horas.

Sobre las acciones que tomarán los poderes públicos a raíz del incidente, Cabello dijo que esos hechos generarán “decisiones fuertes” que irá tomando la justicia.

En otros hechos, cerca del mediodía, el Tribunal Supremo de Justicia –controlado por el oficialismo– declaró inválida a la nueva directiva de la Asamblea Nacional y consideró como “nulos” los recientes acuerdos que aprobaron contra el presidente Nicolás Maduro, a quien declararon usurpador del cargo.

La Sala Constitucional del máximo tribunal estableció que la Asamblea — de mayoría opositora– “no tiene junta directiva válida”, y sentenció que las directivas que fueron electas el pasado 5 de enero y las de los años 2017 y 2018 incurrieron en “usurpación de autoridad, por lo cual todos sus actos son nulos de nulidad absoluta”.

Al leer la sentencia, el magistrado Juan Mendoza, presidente de la Sala Constitucional, dijo que la Asamblea Nacional, a la que acusó de incurrir en “conducta inconstitucional”, se mantiene en “desacato” de las decisiones del Poder Judicial y sostuvo que el “ejercicio írrito” del poder acarrea “responsabilidad individual con motivo de la violación del texto constitucional”.

De manera expresa los magistrados rechazaron el acuerdo del Congreso que declaró que Maduro está “usurpando” el cargo al ser electo en unos comicios del 20 de enero que violentaron la constitución y las leyes, y que fueron desconocidos por la mayoría de los países de la región y la Unión Europea.

Mendoza indicó que el referido acuerdo representa un “acto de fuerza” que pretenden “derogar el texto constitucional” y los actos de los poderes públicos. “La Asamblea Nacional no puede erigirse en Tribunal Supremo de Justicia”, expresó el magistrado, y agregó que Maduro es el presidente constitucional de Venezuela y tiene a su cargo la hacienda pública y el manejo de las relaciones internacionales y los contratos de interés nacional.

En la sentencia también se consideraron como nulos los recientes acuerdos del Congreso en los que se pide a un grupo de países congelar los activos del Ejecutivo venezolano, se solicita la ayuda humanitaria internacional y se aprueba la promoción de una ley de amnistía para militares y otros funcionarios que ayuden a reestablecer la constitución. Asimismo, se exhorta a la Fiscalía General a determinar la “responsabilidad penal, civil y administrativa” que corresponda en el caso.

“Aquí está la fuerza de la Asamblea Nacional”, afirmó el presidente del Congreso, Juan Guaidó, al mostrar la constitución, y aseguró que el Legislativo es la “única institución legítima” electa por los venezolanos.

“Los que están al margen de la ley son los que no tienen voto para ejercer ni utilizar los símbolos del poder”, dijo Guaidó a la prensa, desde las escaleras del palacio legislativo, al desestimar los anuncios del máximo tribunal.

“Este Parlamento se mantiene en firme con las decisiones tomadas”, indicó el dirigente opositor, de 35 años, al invitar a los venezolanos a salir el 23 de enero a marchar en Caracas y otras ciudades del interior contra el gobierno.

Con información Voz de América y de AP

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