Redacción BLes – El presidente estadounidense Donald Trump se reunió con 27 víctimas de persecución religiosa en la Casa Blanca el miércoles 17 de julio. Fue parte de un esfuerzo para efectuar un cambio hacia la libertad religiosa en países donde esto no es una opción.

Sobrevivientes de 17 países se reunieron con el presidente, como parte de una conferencia de tres días del 16 al 18 de julio, auspiciada por el Departamento de Estado de Estados Unidos. La Reunión Ministerial para Avanzar la Libertad Religiosa es el mayor evento de libertad religiosa en el mundo.

Al encontrarse con las víctimas, el presidente les dijo: “Cada uno de ustedes ha sufrido tremendamente por su fe”.

Un religioso llamado Ilham dijo al presidente Trump que su padre es uno de los muchos uigures “encerrados en campos de concentración” en la región de Xinjiang, y que no ha sabido nada de él en los últimos dos años.

Otra de las víctimas, Yuhua Zhang, de 59 años, ex profesora de la Universidad Normal de Nanjing, fue encarcelada ilegalmente por el régimen comunista en China durante más de siete años, donde fue torturada repetidamente por negarse a renunciar a su fe.

Como practicante de Falun Dafa -también conocida como Falun Gong-  Zhang es uno de los cientos de miles de personas que han recibido un trato similar en las prisiones chinas, y muchos de ellos pierden la vida ya sea debido a las torturas o porque son asesinados por sus órganos, que luego son vendidos a chinos ricos o occidentales dispuestos a pagar el precio.

Zhang pudo escapar a los Estados Unidos hace cuatro años, sin embargo, su esposo Zhengyu Ma está en la prisión de Suzhou desde hace tres años, y Zhang no ha tenido noticias de él desde 2017.

Falun Gong, una antigua disciplina espiritual de la Escuela Buda llevada al público por el Sr. Li Hongzhi en China y enseñada gratuitamente. Antes de 1999 Falun Dafa tenía entre 70 y 100 millones de seguidores en China, según el Centro de Información de Falun Dafa. El régimen comunista comenzó a reprimir la práctica el 20 de julio de 1999, casi 20 años antes de la histórica reunión de las víctimas de persecución religiosa con el presidente Trump en la Casa Blanca.

El presidente Trump habló de la libertad religiosa a los sobrevivientes de la persecución: “En nuestro proyecto de ley la primera libertad es la libertad religiosa. Cada uno de nosotros tiene derecho a seguir los dictados de su conciencia y las exigencias de sus convicciones religiosas. Sabemos que si la gente no es libre de practicar su fe, todas las libertades están en peligro”.

La semana pasada, 22 países en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU apelaron en una carta al Partido Comunista Chino, instándolo a poner fin a la detención masiva y la persecución de un millón de uigures étnicos que se encuentran detenidos en los centros de detención de Xinjiang, con el objetivo de destruir su cultura y aplastar sus creencias religiosas. 

Chris Ford – The BL

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