Por Ayelen Klemann – BLes

Durante su campaña electoral en 2016, el presidente Trump declaró en varias ocasiones que no quiere que Estados Unidos sea la policía del mundo. Pero a casi tres años de su mandato, ha posicionado al país como el mejor policía del mundo.

Ha resuelto las diferencias entre las naciones y ha evitado la guerra. No solo ha desarrollado una amistad con Kim Jong Un de Corea del Norte, sino también con Xi Jinping de China y Vladimir Putin de Rusia. Las fotos que muestran el lenguaje corporal sincero y amistoso de Kim mirando al Presidente Trump son asombrosas.

El presidente Trump junto a Kim Jong un. Trump hizo historia al ser el primer presidente estadounidense en pisar territorio norcoreano.

El presidente Barack Obama lo veía de otra manera, diciendo que ser el policía del mundo es “cómo funcionamos”, como él mismo dijo en una entrevista en 2014:

“Cuando surgen problemas en cualquier parte del mundo, no llaman a Pekín, ni a Moscú. Nos llaman a nosotros. Ese es el trato”.

Obama parecía representar los intereses de ciertas élites ricas y poderosas que se benefician cuando hay grandes conflictos de tipos específicos. Así que bajo la administración de Obama, Estados Unidos no vigilaba al mundo entero. Hubo muchos conflictos y desastres naturales que realmente no le importaron. Sin embargo, cuando era en el mejor interés de la gente que Obama representaba, ya sea por razones petroleras, comerciales o militares, el ex presidente se involucró.

Los numerosos tratados y acuerdos bilaterales celebrados bajo administraciones demócratas también llevaron a Estados Unidos a comprometerse a intervenir en importantes partes del mundo. El dinero gastado en el ejército era para resolver disputas alrededor del mundo a cambio de ciertos beneficios.

La historia de los Estados Unidos como la ‘policía del mundo’ comenzó cuando el país entró en la Segunda Guerra Mundial. Esto frenó el fascismo en Europa; de lo contrario, Hitler o Stalin se habrían convertido en la potencia dominante.

El presidente Trump quiere construir primero Estados Unidos. En una conferencia de prensa conjunta con el presidente nigeriano Muhammadu Buhari en la Casa Blanca en abril de 2018, el presidente Trump comentó la cuestión de la continuación de una presencia militar en Nigeria:

“No queremos ser los policías del mundo. Y durante décadas hemos gastado enormes cantidades de dinero para vigilar al mundo, y esa no debería ser nuestra prioridad. Queremos vigilarnos a nosotros mismos, y queremos reconstruir nuestro país”.

Cuando se convirtió en presidente, como comandante en jefe, el presidente Trump encaminó su trabajo a la destrucción de ISIS y a sacar a las tropas de Siria.

Durante una conferencia de prensa con el primer ministro de Pakistán el lunes, el presidente Trump dijo:

El primer ministro de Pakistán, Imran Khan, y el presidente de EE.UU., Donald Trump, en la Casa Blanca

“Hay un enorme potencial entre nuestros países y Pakistán, creo que Pakistán nos va a ayudar a salir adelante. Somos como los policías; no estamos luchando en la guerra. Queremos pelear una guerra en Afganistán y ganarla, puedo ganar esa guerra en una semana, pero no quiero matar a 10 millones de personas. ¿Tiene sentido para ti? No quiero matar a 10 millones de personas”.

“Así que estamos trabajando con Pakistán y otros para salir de esta situación. Tampoco queremos ser policías, porque básicamente eso es lo que somos en este momento. No se supone que seamos policías; ya hemos estado allí durante diecinueve años en Afganistán. Es ridículo y creo que Pakistán nos ayuda con eso”.

Trump quiere que se ponga fin a estas guerras, como tuiteó a principios de este año: “Guerras sin fin, especialmente aquellas que se libran por errores de juicio que se cometieron hace muchos años, y aquellas en las que estamos recibiendo poca ayuda financiera o militar de los países ricos que tanto se benefician de lo que estamos haciendo, ¡por fin llegarán a un glorioso final!”.

Presidente Donald Trump (AP Photo/Evan Vucci)
Presidente Donald Trump (AP Photo/Evan Vucci)

El presidente Trump no quiere enviar tropas a suelo extranjero para vigilar el mundo, pero quiere un ejército fuerte para defender la libertad. Cerró su discurso a los miembros de la Base Aérea de Osan en Corea del Sur, después de dar ese paso histórico en Corea del Norte el 30 de junio, diciendo: “Los estadounidenses nacen libres, y mientras tengamos soldados valientes, marineros, aviadores y marines, sabemos que nuestra libertad nunca, jamás morirá”.

Aunque no quiere que Estados Unidos sea el policía del mundo, otras potencias lo buscan para obtener ayuda. Cuando la semana pasada el presidente Trump respondió a las preguntas de los periodistas durante la reunión que marcó el 50º aniversario del Apolo 11, se le preguntó sobre la tensión comercial entre Japón y Corea del Sur.

El mandatario dijo que el Presidente de Corea del Sur le pidió que participara. Afirmó que si ambos presidentes quieren que ayude, él se involucrará. En broma se preguntaba en cuántas cosas tiene que estar involucrado y que sería un trabajo a tiempo completo, pero “sin embargo, si me necesitan, estaré allí”.

El presidente Trump está ganando respeto en todo el mundo como el líder que puede resolver problemas con sinceridad y no con guerras. Mientras se evitan las guerras y se extiende la paz en el mundo, Estados Unidos puede renunciar a ser el policía del mundo. Sin embargo, el presidente Trump se ha convertido, quiera o no, en el mejor policía del mundo.

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