El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Mike Pompeo, el secretario de Estado, liderará la delegación que representará a la nación ante la ceremonia de posesión del Jair Bolsonaro como nuevo presidente del Brasil, el 1° de enero de 2019.

Al vicepresidente lo acompañarán en su misión Mark Green, Administrador de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, William Popp, Encargado de Negocios, interino, de la Embajada de los Estados Unidos en Brasilia, y Mauricio Claver-Carone, Asistente Especial del Presidente y Director Principal para Asuntos del Hemisferio Occidental, del Consejo de Seguridad Nacional, así lo publicó la Casa Blanca el 17 de diciembre.

Desde que adelantó su campaña como candidato a la presidencia de Brasil, Jair Bolsonaro delineó una agenda de gobierno que coincide en muchos de los puntos con la del presidente Trump en Estados Unidos, empezando por la similitud del lema “Brasil por encima de todo”, y el de “Hacer a América Grande otra vez”, del líder estadounidense.  Del mismo modo coinciden en su visión conservadora, cristiana, con miras en la familia y en la vida, por ende, en contra del aborto.

La afinidad de sus enfoques políticos hizo que además de felicitar a Jair Bolsonaro, el presidente Trump le prometiera todo su apoyo comercial y militar, y procediera a invitarlo a los Estados Unidos.  

Ciertamente, la mayor población de América del Norte reside en los Estados Unidos, 326 millones de personas, y así mismo ocurre en América del Sur con respecto a Brasil, donde habitan 209 millones de personas, por lo que más de 500 millones de personas dependen en gran medida de las decisiones que tomen los dos mandatarios, de ahí la importancia de la armonía en sus relaciones.

José Ignacio Hermosa – BLes

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