(Minghui.org) El proyecto de ley S-240 del Senado canadiense se aprobó en su segundo debate celebrado en la Cámara de los Comunes el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos. El proyecto de ley convertirá en un delito penal recibir un órgano sustraído sin el consentimiento del donante.

La sanción ascendería hasta los 14 años de prisión. La normativa también niega la entrada a Canadá de aquellos involucrados en el tráfico ilegal de órganos en calidad de inmigrantes o refugiados.

Los miembros del Parlamento que debatieron y votaron el proyecto, lo remitieron a la Comisión de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional para su consideración. La legislación recibió la aprobación del Senado en octubre. El siguiente paso es un tercer debate, después del cual el proyecto se convertirá en ley tras recibir la aprobación real.

El proyecto de ley S-240 apunta a la sustracción forzada de órganos en China

El diputado conservador Garnett Genuis presentó el proyecto de ley S-240 en la Cámara de los Comunes.
El diputado conservador Garnett Genuis presentó el proyecto de ley S-240 en la Cámara de los Comunes.

El diputado Garnett Genuis, que presentó el proyecto de ley en la Cámara de los Comunes, afirmó durante la primera lectura el 20 de noviembre: “Dos canadienses muy conocidos, David Matas y David Kilgour, han descubierto algo estremecedor. Su minuciosa investigación ha revelado que cada año se trasplantan entre 60.000 y 100.000 órganos humanos en los hospitales de China, sin que exista prácticamente ningún sistema de donación voluntaria”.

Continuó diciendo: “La mayoría de los órganos provienen de prisioneros de conciencia, principalmente practicantes de Falun Dafa. Hoy, estoy presentando un proyecto de ley ante el Senado para pedir a la Cámara de los Comunes que dictamine sobre una propuesta bastante simple, que la extirpación de órganos vitales humanos de pacientes vivos sin su consentimiento se considera moralmente inaceptable y debe ser detenida”.

Durante el debate en segunda ronda, el 10 de diciembre, el diputado Genuis indicó: “Nos atenemos al principio de la legislación. Este es el cuarto proyecto de ley en 10 años. Creo que todos deberíamos estar de acuerdo con el principio de que Canadá no puede, en conciencia, consentir la sustracción y el tráfico de órganos humanos de personas que no han dado su consentimiento, y que podemos adoptar una postura clara y moral sobre esta cuestión fundamental de los derechos humanos, cuyos detalles pueden resolverse en una comisión en la medida en que se considere necesario”.

Cheryl Hardcastle: “La industria de la sustracción de órganos en China se desarrolló junto con la represión sistemática a Falun Dafa”

Los practicantes de Falun Dafa se reunieron frente a la sede del Parlamento para apoyar el proyecto de ley S-240 el 20 de noviembre, cuando el proyecto de ley fue sometido a la primera lectura en la Cámara de Diputados.
Los practicantes de Falun Dafa se reunieron frente a la sede del Parlamento para apoyar el proyecto de ley S-240 el 20 de noviembre, cuando el proyecto de ley fue sometido a la primera lectura en la Cámara de Diputados.

La diputada Cheryl Hardcastle, como vicepresidenta de la Subcomisión de Derechos Humanos Internacionales, declaró durante el debate del 10 de diciembre: “… el tema de la extirpación de órganos en el mercado negro no es nuevo. De hecho, el proyecto de ley S-240 es la cuarta presentación de un proyecto de ley que ha pasado por muchos parlamentos. Estos proyectos de ley fueron redactados en gran medida en respuesta a informes creíbles y espantosos sobre la sustracción forzada de órganos en China”.

“El Subcomité de Derechos Humanos Internacional ha estudiado la cuestión de la sustracción de órganos en China en numerosas ocasiones y ha publicado al menos dos informes extensos y varias declaraciones. Los informes exponen detalladamente el espantoso establecimiento en China de una verdadera industria de sustracción de órganos”.

“De acuerdo al testimonio que nuestro subcomité escuchó el 3 de noviembre de 2016, la industria china de la sustracción de órganos se desarrolló conjuntamente con la represión sistemática a Falun Dafa“.

La diputada Hardcastle dijo que su partido, el Partido Nuevo Demócrata (NDP), apoya el proyecto de ley S-240. “Como este es el cuarto proyecto de ley sobre el tráfico de órganos en 10 años, el NDP hace un llamamiento a la cooperación entre partidos para garantizar la rápida aprobación del proyecto de ley S-240 y para que esta cuestión se tome finalmente en serio. Además de apoyar esta iniciativa, se debe hacer más para fomentar la donación ética y segura de órganos a nivel nacional”.

“Los canadienses favorecen el tráfico de órganos principalmente a través de un fenómeno llamado turismo de trasplantes. Esta es la forma más común de comerciar con órganos a través de las fronteras nacionales. Los receptores viajan al extranjero para someterse a trasplantes de órganos y actualmente no hay ninguna ley en Canadá contra esta conducta”.

El proyecto de ley S-240 impide que los ciudadanos canadienses violen los derechos humanos en el extranjero

La diputada Hardcastle también dijo: “….en general, es prudente dejar el procesamiento de estos crímenes en manos del estado en el que se cometieron. Sin embargo, es evidente que las prácticas normales no deben aplicarse en los casos en que el gobierno local es indiferente, no puede responder o está facilitando directamente una grave violación de los derechos humanos fundamentales”.

“En tales casos, Canadá puede y debe procesar a los canadienses que viajan al extranjero para hacer abuso de los derechos humanos. Los derechos humanos no son menos importantes para los seres humanos en otros países. Los Estados nacionales proporcionan el marco jurídico a través del cual los derechos son generalmente identificados y preservados, pero esto no debe ser una excusa para permitir que su propio pueblo sea cómplice de graves violaciones a los derechos humanos”.

El diputado Borys Wrzesnewskyj (al frente a la derecha) presentó un proyecto de ley similar hace diez años.
El diputado Borys Wrzesnewskyj (al frente a la derecha) presentó un proyecto de ley similar hace diez años.

El diputado Jamie Schmale dijo el 10 de diciembre: “Este proyecto de ley, como los miembros pueden saber, convertiría en un delito recibir un órgano tomado sin el consentimiento del paciente. Esta cuestión es moralmente inequívoca, y creo que todos los oradores han estado de acuerdo con esa idea básica”.

También señaló que cuando se puede programar un trasplante de órganos como en China, significa que alguien está siendo asesinado por sus órganos. Dijo que si el proyecto de ley es aprobado, podría ayudar a los médicos a disuadir a sus pacientes de seguir la ruta del turismo de órganos.

Los canadienses apoyan el proyecto de ley

Unos cuantos diputados mencionaron el apoyo de sus electores al Proyecto de Ley S-240 y las firmas que recibieron de sus distritos. El diputado Arif Virani y Kevin Lamoureux destacaron los esfuerzos de los practicantes de Falun Dafa para sensibilizar al público sobre el tema, tanto en sus distritos como en el extranjero.

El diputado Murray Rankin dijo durante la primera lectura en noviembre: “Canadá está un poco atrasado con respecto a este punto. Observo, por ejemplo, que los europeos tienen desde hace bastante tiempo un acuerdo denominado “Convenio del Consejo de Europa contra el tráfico de órganos humanos”. Los miembros del Parlamento ya han mostrado el apoyo de todos los partidos que una iniciativa como esta ha tenido en ese lugar durante muchos años, y me parece que ha llegado el momento de unirse a los europeos y otros países para hacer frente a la plaga del tráfico de órganos humanos que este proyecto de ley trata de abordar”.

La persecución a Falun Dafa y la sustracción forzada de órganos

Practicantes de Falun Dafa hacen un llamado por el fin de la persecución
Practicantes de Falun Dafa hacen un llamado por el fin de la persecución

El Partido Comunista Chino (PCCh) lanzó la persecución contra Falun Dafa en julio de 1999. Jiang Zemin, exjefe del régimen comunista, dio órdenes de “exterminar físicamente a los practicantes de Falun Dafa, arruinar su reputación, y destruirlos financieramente”.

A medida que aumentaba la demanda de órganos para trasplantes, la policía, el ejército y los hospitales de China encontraron una nueva forma de ganar dinero: matar a prisioneros de conciencia por sus órganos. Debido a la política nacional contra Falun Dafa, no hubo repercusiones para los involucrados en los delitos de sustracción de órganos. La noticia de la sustracción forzada de órganos se difundió por primera vez en 2006.

Los precios de los órganos, que se cobran a los extranjeros, oscilan entre 30.000 dólares (26.000 euros) para las córneas y 180.000 dólares (157.000 euros) para una combinación de hígado y riñón, según el informe de David Kilgour y David Matas “Bloody Harvest”: Sustracción de órganos a practicantes de Falun Gong en China” (Informe revisado).

Los practicantes de Falun Dafa constituyen la mayoría de las víctimas de la sustracción de órganos, ya que son el grupo más grande de prisioneros de conciencia, y además, suelen gozar de muy buena salud debido al estilo de vida saludable asociado con la práctica de cultivación.

Miles de llamadas telefónicas de investigación realizadas por la Organización Mundial para Investigar la Persecución que sufre Falun Dafa (WOIPFG) revelaron que la sustracción forzada de órganos fue iniciada por orden directa de Jiang Zemin. Jiang es responsable de la organización para “militarizar y comercializar” el negocio de matar a los practicantes de Falun Dafa por sus órganos.

El departamento de logística general del ejército de liberación popular es la organización central para las funciones de sustracción de órganos, y está a cargo de la gestión y asignación de los “donantes” –principalmente los practicantes de Falun Dafa detenidos- como fuente de la sustracción forzada de órganos. Los hospitales militares y de policía armada del PCCh se convirtieron en los principales hospitales para trasplantes de órganos.

Ir a la portada de BLes.com.

¿Conoces nuestro canal de Youtube? ¡Suscríbete!