Bomberos brasileños se movían cuidadosamente el lunes sobre espeso lodo, caminando y a veces gateando, en busca de sobrevivientes o cadáveres, cuatro días después de la ruptura de un dique que cubrió los edificios de una mina y barrios colindantes con relave de mineral de hierro.

El saldo confirmado de muertos subió a 60, con hasta 292 desaparecidos, dijeron las autoridades. En una señal de mal augurio, nadie fue recuperado con vida el domingo, una marcada diferencia de los dos primeros días, cuando los helicópteros estaban rescatando a personas del lodo.

Entretanto aumentaba el descontento popular hacia la empresa Vale, que administra la mina. El senador Renan Calheiros exigió la renuncia de la junta directiva de la corporación y la fiscal general Raquel Dodge declaró que ejecutivos de la compañía tendrán que responder por lo sucedido.

Los animales también sufrieron tras el mar de lodo
Los animales también sufrieron tras el mar de lodo

El lento avance de las tareas de rescate se debía al peligroso mar de lodo rojizo que cubrió el área al derrumbarse el dique el viernes por la tarde. El lodo tiene hasta 8 metros de profundidad en algunas partes y para evitar hundirse en él los socorristas tenían que moverse cuidadosamente por los bordes o gatear lentamente.

El lunes, funcionarios de los bomberos dijeron que localizaron un autobús que se piensa está lleno de cadáveres y trabajaron toda la madrugada tratando de alcanzarlo.

Flavio Godinho, vocero de la defensa civil del estado de Minas Gerais, le dijo al portal noticioso G1 que el bus estaba cerca del dique derrumbado, pero que aún no podía decir cuántas personas pudieran estar adentro.

Desde la mañana del lunes, las cuadrillas de rescate se enfocaban en zonas donde hay sospecha de que hay muertos: un autobús arrollado por el lodo y la cafetería de Vale, donde empleados de la compañía almorzaban al momento en que estalló el dique.

Helicópteros despegaban y aterrizaban sin cesar, yendo en búsqueda de sobrevivientes. En el suelo las cuadrillas de rescate con perros adiestrados registraban los montículos de lodo. Periodistas de la AP vieron cómo un helicóptero sacó a tres personas y las llevó al centro de búsqueda.

Las operaciones de búsqueda se frenaron unas 10 horas el domingo por el temor al derrumbe de una segunda presa en la ciudad sureña de Brumadinho. Unas 24.000 personas recibieron la orden de reubicarse en terrenos elevados, pero más tarde los ingenieros civiles dijeron que la estructura ya no estaba en peligro.

El lodo parecía estarse secando en algunas áreas, lo que pudiera ayudar a los bomberos a llegar a zonas que previamente no podían alcanzar. Aun así, el proceso sigue siendo lento y los residentes estaban ansiosos.

“¡Salgan a buscar!”, les gritó una mujer a los bomberos cerca de un albergue establecido en el centro de Brumadinho. “Ellos pudieran estar allí”.

Algunos habitantes dieron manos a la obra por cuenta propia.

Wagner Rogerio, de 43 años, fue en busca de sus amigos, sin tener equipo alguno ni instrucciones.

“Mi familia me dice que yo no soy ningún superhéroe y que debería irme a casa. Pero lo mínimo que merecen mis amigos es un entierro con dignidad”, expresó con ojos lagrimosos.

Más de 100 expertos israelíes con equipos especializados se unieron a los 200 rescatistas brasileños la mañana del lunes.

Un helicóptero de rescate registra una zona inundada tras el derrumbe de una presa en Brumadinho, Brasil, el 27 de enero de 2019. (AP Foto/Andre Penner)
Un helicóptero de rescate registra una zona inundada tras el derrumbe de una presa en Brumadinho, Brasil, el 27 de enero de 2019. (AP Foto/Andre Penner)

Durante el fin de semana, aumentó la furia contra el gigante minero Vale, que operaba la mina, y surgieron cuestionamientos sobre la falta de un sistema de alarma el viernes.

Caroline Steifeld dijo que escuchó sirenas el domingo, pero que no hubo alerta cuando se desplomo el dique el viernes.

“Yo solamente escuché los gritos. Tuve que salir corriendo con mi familia para irnos a un área alta, pero no hubo sirena”, dijo. Añadió que un primo estaba desaparecido.

En un correo electrónico, la minera Vale le dijo a The Associated Press que el área tiene ocho sirenas, pero que “la velocidad a la que ocurrió el incidente imposibilitó sonar la alarma”.

Una empresa alemana que inspeccionó el año pasado la presa dijo el lunes que está trabajando con las autoridades que investigan la tragedia.

TUEV Sued, con sede en Múnich, confirmó que realizó una revisión periódica de las represas de la empresa en julio de 2018, y otra inspección periódica en septiembre.

La empresa declinó ofrecer más detalles sobre sus análisis, que fueron encargados por Vale, pero apuntó que estaba “apoyando completamente las investigaciones y entregando toda la documentación requerida a las autoridades”.

El abogado de Vale, Sergio Bermudes, dijo al diario Folha de S.Paulo que la junta directiva no renunciará porque “no se ha demostrado que haya ilegalidad alguna, mucho menos culpabilidad”.

“Vale no ha visto razón decisiva que indique su responsabilidad. No había negligencia ni irresponsabilidad ni mala práctica”, dijo Bermudes. “¿Por qué se rompe un dique? Hay varios factores, y ello quedará establecido en la investigación técnica”.

Durante el fin de semana, los tribunales congelaron unos 3.000 millones de dólares en activos de Vale, y le ordenó a la empresa revelar qué planes tiene para ayudar a las víctimas.

Las acciones de Vale disminuyeron 25% en el mercado bursátil brasileño B3 el lunes por la mañana.

Fuente de información AP

Ir a la portada de BLes

¿Conoces nuestro canal de Youtube? ¡Suscríbete!

Categorías: América