El gobierno de Estados Unidos anunciará el miércoles sanciones adicionales a Venezuela, así como a Cuba y Nicaragua, en la más reciente medida contra los gobiernos socialistas en el hemisferio occidental.

La administración del presidente Donald Trump ha dado prioridad a la expulsión de Nicolás Maduro de Caracas, y al reconocimiento del líder de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como presidente, una acción tomada también por más de 50 países.

Le puede interesar: Canadá sanciona a otras 43 personas vinculadas con Maduro.

Previo a un discurso que ofrecerá el miércoles en Miami el asesor de Seguridad Nacional John Bolton, un alto funcionario de la administración enfatizó que todas las opciones permanecen en la mesa con respecto a Venezuela, argumentando que el país sudamericano está “cada vez más cerca de un punto flexible”.

“Queremos una transición pacífica del poder, pero estamos decididos a que haya una transferencia de poder”, dijo el alto funcionario de la administración. “Que Maduro y sus amigotes se preocupen por lo que eso significa”.

En respuesta a una pregunta de la Voz de América sobre la creciente impaciencia por una acción más estricta por parte de Washington entre los militares venezolanos que han cambiado silenciosamente su lealtad a Guaidó, el funcionario de la administración dijo que “la máxima presión” aplicada por el gobierno de Trump en los últimos tres meses “ha estado cerca de detener a todo el gobierno”.

El funcionario agregó que “es un error decir que las cosas se han estancado”.

Como parte del esfuerzo por desalojar a Maduro, Estados Unidos también está presionando a Cuba.

“La presión real encima del gobierno de Venezuela hoy es de 20.000 a 25.000 cubanos”, según indicó el funcionario estadounidense de alto rango. “Pero para los cubanos y los rusos podría haber terminado ahora”, señaló.

Además, el gobierno de Trump declarará el miércoles que permitirá, por primera vez, que se presenten demandas en Estados Unidos contra todas las compañías extranjeras en Cuba que utilizan propiedades que fueron confiscadas a ciudadanos estadounidenses en la década de 1960 durante el gobierno del fallecido expresidente cubano Fidel Castro.

Acorde a la política de Trump hacia Cuba

La administración de Trump también está lista para hacer cumplir el Título IV de la Ley Holmes-Burton de 1996 del Congreso que otorga al gobierno de Estados Unidos “la autoridad para negar las visas o retirar las visas de aquellos que trafican con propiedades confiscadas” en Cuba, explicó el funcionario de la administración estadounidense.

Un funcionario discutió las acciones inminentes con un grupo de reporteros el martes en la Casa Blanca. Buscó llamar la atención sobre el discurso del miércoles de Bolton, describiéndolo como el segundo capítulo de otro otro pronunciado por el asesor de Seguridad Nacional en noviembre pasado en Miami, donde se refirió a “la troika de la tiranía”.

En el discurso del miércoles se dirigirá a los exmiembros de la Brigada 2056, un grupo de exiliados cubanos patrocinados por la Agencia Central de Inteligencia, que fracasó en un intento de derrocamiento del gobierno de Castro en 1961, conocido como la invasión de Bahía de Cochinos.

Un embargo económico de seis décadas de antigüedad a Cuba por parte de los Estados Unidos sigue vigente.

La fecha elegida para el discurso de Bolton en Miami encierra un simbolismo especial para los exiliados cubanos, quienes apoyaron principalmente al presidente Donald Trump en las elecciones de 2016. El 17 de abril marca otro aniversario de la fallida invasión de Bahía de Cochinos en 1961.

A través de Voz de América        

Ir a la portada de BLes

¿Ya te suscribiste a nuestro canal de Youtube BLes Mundo?

Temas: Categorías: América EE. UU.