Desde que se anunció el retiro de las credenciales diplomáticas por parte del Departamento de Estado de Estados Unidos a los representantes del gobierno en disputa de Nicolás Maduro, que llevó a la salida de su personal diplomático de la embajada en la capital estadounidense y sus consulados a lo largo del país, los ojos de la comunidad internacional están puestos en las Naciones Unidas.

En este organismo internacional, aún siguen siendo reconocidos como los representantes oficiales de Venezuela y tienen una misión activista la cual lidera su embajador Samuel Moncada y donde también tiene un puesto diplomático la hija del fallecido presidente de Venezuela Hugo Chávez, María Gabriela Chávez.

Sin embargo, el hecho de que la sede de la ONU esté en Nueva York significa que las visas otorgadas a estos diplomáticos y sus familiares, bajo la categoría G, tendrán ahora que cambiar de G1, que son las entregadas por Estados Unidos a los representantes diplomáticos de gobiernos reconocidos por ese país, a G3 para la cual son elegibles los representantes de gobiernos no reconocidos por Estados Unidos, para así poder desempeñar funciones ante organizaciones internacionales como la ONU.

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Bajo esta visa hay restricciones claras de desplazamiento, limitando a aquellos bajo este estatus, a mantener su movilidad dentro de 25 millas a la redonda desde Columbus circle en Manhattan. Esta misma visa se otorga a miembros de esos gobiernos no reconocidos, quienes vienen a participar de eventos especiales como la Asamblea General de la ONU y las reuniones del Consejo de Seguridad.

Marzo 29 de 2019, esta es la fecha límite, según una comunicación recibida en el despacho de la misión de Venezuela en Nueva York, en la que se indicó el plazo para que todos los empleados de la misión de Venezuela ante la ONU presenten sus documentos y los de sus familiares para iniciar el proceso ante el Departamento de Estado estadounidense y así empezar el cambio de la visa G1 a la G3.

El Departamento de Estado indica el tiempo que este proceso puede tomar: “El tiempo de entrega de esta categoría de visa es de cinco días hábiles, pero en algunos casos pueden tardar varias semanas”.

La expectativa está en si el gobierno del presidente Trump, que de acuerdo a Elliott Abrams, ya le ha retirado la visa a 340 venezolanos conectados con el “régimen de Nicolás Maduro”, de los cuales según el vocero del Departamento de Estado, Robert Palladino, “107 incluyen diplomáticos del expresidente (Maduro) y sus familias” pueda decidir no aprobar el cambio de la categoría de visa para algunos miembros de la misión de Venezuela o sus familias.

Hasta el momento el Departamento de Estado no ha revelado si estaría negando estas visas para los representantes actuales de el gobierno en disputa de Nicolás Maduro ante la ONU. Sin embargo, existe una fuerte presión por parte de la diáspora venezolana, la propuesta, dirigida al gobierno del presidente Donald Trump, fue presentada el pasado domingo 3 de marzo y hasta el miércoles 6 de marzo de 2019 habían recolectado unas 23.000 firmas de su meta que es llegar a contar con 100.000 firmantes.

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Estados Unidos ya ha negado visas G3 a embajadores asignados a la ONU

La petición de este cambio de visa para los diplomáticos venezolanos, significa someterse nuevamente al escrutinio estadounidense y por lo tanto, que exista la posibilidad de que aunque sigan acreditados ante la ONU, el Departamento de Estado estadounidense niegue la visa G3 para algunos de ellos o inclusive sus familiares.

Esto a pesar de que bajo el acuerdo de 1947, cuando se estableció a Nueva York como la sede de Naciones Unidas, se adoptó el acuerdo que obligaba a Washington a facilitar, o a no obstaculizar, el fluido funcionamiento del foro mundial.

Sin embargo, Estados Unidos ya ha negado el visado en el pasado a representantes de países de gobiernos acreditados en la ONU, pero no reconocidos por el país sede de este organismo. En 1988 la administración de Ronald Reagan denegó el visado al líder palestino Yasser Arafat para hablar en la Asamblea General de la ONU. Y en 2014 Estados Unidos, le negó la visa al embajador de Irán ante la ONU, Hamid Abutalebí tras ser asignado al cargo por Hasán Ruhan.

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El diplomático fue acusado de haber participado en la toma de la embajada estadounidense en Teherán en 1979 lo que llevó a esta decisión. En ese entonces la vocera del Departamento de Estado, Jen Psaki, respondió a los cuestionamientos de dicha medida asegurando: “No consideramos que sea una designación válida” y no dio más detalles sobre los motivos por los que EE. UU. se negó a conceder el visado.

Por su parte, la oficina del Secretario General que en 2014 estaba a cargo de Ban Ki-moon, se mantuvo al margen de esta decisión asegurando por medio de su vocero Farhan Haq, que este es un tema bilateral entre los gobiernos de Irán y Estados Unidos.

Sin embargo, se han levantado cuestionamientos acerca de que la política bilateral y la diplomacia internacional en el marco de la ONU, teniendo en cuenta que las relaciones entre dos estados miembros están sujetas principalmente a las cuestiones recíprocas de cada uno de estos gobiernos soberanos mientras la membresía de la comunidad internacional, en este caso la ONU, tiene criterios inclusivos más amplios, delineados en el acuerdo de sede de la ONU de 1947 con el país anfitrión.

A través de Voz de América        

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Temas: Categorías: América EE. UU.

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