El presidente Donald Trump calificó ayer, 16 de noviembre, como una gran estafa la caravana de miles de migrantes que avanza hacia su país, por medio de su cuenta de Twitter. Igualmente consideró que los contribuyentes de su país tienen que pagar por ella.

“¿No es irónico que grandes caravanas de personas marchen a nuestra frontera queriendo asilo en Estados Unidos porque tienen miedo de estar en su país -sin embargo, están orgullosamente ondeando la bandera de su país? ¿Puede ser posible? Sí, porque todo es una estafa grande, ¡y el contribuyente estadounidense está pagando por ello!”

Varios hechos darían sustento a esta calificación, como por ejemplo que la caravana es financiada por grupos izquierdistas y ONG vinculadas con George Soros, tal como lo detectaron el presidente de Honduras Juan Orlando Hernández y Mike Pence el vicepresidente de los Estados Unidos.

Por otro lado, se han descubierto y arrestado pandilleros y delincuentes, además de identificar migrantes de otros continentes; el mismo presidente de Guatemala informó de la detención de alrededor de 100 miembros de ISIS.

Ya varios de los migrantes han llegado a la frontera sur de los Estados Unidos y se han detenido en la ciudad mexicana de Tijuana, sin intentar pasar la valla fronteriza pero causando varios inconvenientes a los habitantes de esa localidad.

Todavía la mayoría de los miembros de la caravana se desplaza atravesando la república mexicana, hacia el norte; son alrededor de 9.000 personas, en varios grupos.

La caravana no constituye una forma legal de ingreso a los Estados Unidos, por lo cual ha sido considerada como una invasión al país.

Asimismo, las autoridades se han visto obligadas a reforzar sus medidas de seguridad en la frontera sur y a actualizar la legislación al respecto.

José Ignacio Hermosa – BLes