José Raúl Rodríguez Rangel (*) para BLes.com

Existe una política sistemática del Estado Cubano de ocultar el trato lesivo contra sus médicos. Este tipo de política discriminatoria vulnera derechos fundamentales de estos profesionales, e incluso pone a prueba las “instituciones” que constituyen derechos y deberes en la sociedad cubana, por lo que podemos decir que estamos frente a un Estado sin responsabilidad pública y con pérdida fundamentales de la Competencia y las Jurisdicción en su relación con el trato a todos los ciudadanos, política que además viola consecutivamente su propia normativa.  

A raíz de la preocupación del presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, sobre la existencia de una presunta red de médicos cubanos sometidos a trabajo esclavo por La Habana y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) dentro del programa Más Médicos, el Ministerio Público Federal de Brasil (MP) interpuso una demanda para aclarar este sistema vejatorio e indagar quiénes se beneficiaron de los salarios que no cobraron los profesionales de la Isla.

El citado Ministerio expuso su preocupación en una nota: “…El MP ha tomado carta en el asunto y exige negociar la modificación del programa Más Médicos en lo que atañe a los controles de su economía, efectividad y transparencias de las transferencias hechas a la OPS… El MP también se cuestiona los pagos recibidos por los médicos cubanos en comparación con los de otros profesionales extranjeros también actuantes dentro del programa. Cuando  la OPS recibía 10.000 reales por profesional integrante de la iniciativa es de conocimiento público que esa suma no era entregada enteramente a los médicos, quedando buena parte de ella retenida por el Gobierno cubano”.

Médicos cubanos en Brasil
Médicos cubanos en Brasil

Más Médicos tuvo unos 8.332 colaboradores que atendieron a casi 29 millones de habitantes, sobre todo personas pobres de los barrios marginales y del campo. Dos incidentes pudieron haber provocado la salida anterior de médicos caribeños, el primero en 2016, cuando  Cuba retiró 1400 de sus colaboradores después de la destitución de Dilma Rousseff, que funcionó en apoyo de la defenestrada presidenta, luego, en 2017, cuando decenas de galenos se quedaron en Brasil tras culminar su contrato, por lo que La Habana reaccionó de manera brusca y amenazó al gobierno de Michel Temer de retirar completamente la “misión”.

La preocupación del ejecutivo brasilero también alcanza el uso de las “misiones” cubanas en el país suramericano, utilizadas como arma de chantaje en contra de los intereses del país receptor. Pero en esencia, se trata de llegar hasta el modus operandi y la “legalidad” utilizada para su ejecución, por ejemplo, un detallado informe dejó en claro que los galenos cubanos solo cobraron un 25 % del salario, mientras el 75 % iba a las arcas de la OPS y La Habana, se calcula que al menos 75 millones de dólares fueron a parar a esa organización de Naciones Unidas en el continente.

El comercio de médicos esclavos de Cuba
El comercio de médicos esclavos de Cuba

Fue Bolsonaro quien develó que las autoridades cubanas no permitieron la reunificación familiar de los galenos para neutralizarlos, y frenar cualquier modo de protesta o anulación personal de los contratos. Se sabe que los médicos que decidieron quedarse no podrán pisar suelo cubano en ocho años por su “rebelión anticomunista”, condiciones estas que califican como trabajo esclavo en los convenios internacionales sobre el tema.

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Con relación a los vuelos entre Brasilia y La Habana, el presidente electo Jair Bolsonaro, denunció que el primer avión devuelto a Cuba llevaba entre 196 a 200 espías repatriados de manera intempestiva por temor a que se fiscalizasen sus nombres. Estos falsos médicos hacían labor de inteligencia; Bolsonaro enfatizó de igual manera que la salida abrupta y sin mediar diálogo alguno con el ejecutivo saliente, demuestra que La Habana tuvo como objetivo crear un caos político, al dejar sin asistencia médica a 29 millones de personas, algo que se evitó pues el gobierno logró ocupar las plazas vacantes.

La mayor de las Antillas asegura que repatrió en 32 vuelos a sus colaboradores, sin embargo, expertos en aeronáutica civil argumentaron que a un promedio de 200 médicos por avión solo regresaron 6400 colaboradores, por lo que se piensa que decidieron quedarse casi 2000 batas blancas de la salud cubana.

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En cuanto al papel de la OPS, Diario de Cuba, un medio digital independiente, pudo tener acceso a documentos confidenciales donde se demuestra cómo funcionó en realidad este sistema que debe ser investigado también por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y los intereses creados alrededor del ejecutivo de Dilma Rousseff y la nomenclatura cubana. ¿Quién miente en toda esta trama?

La versión oficial de la Isla, en la “voz” del portal oficialista CubaDebate, adujo que sus “compatriotas” fueron  contratados como “becarios” en atención primaria y no cobraban salarios por servicios médicos cumplidos, toda vez que Brasilia no pagaba a los médicos cubanos, solo remuneraba a la OPS por servicios prestados al país suramericano, servicios contratados a La Habana.

El comercio de médicos esclavos de Cuba
El comercio de médicos esclavos de Cuba

La realidad es que la economía cubana captó por el turismo y tales servicios prestados por profesionales de la salud cerca de 11.700 millones de dólares en 2017 según cifras oficiales, y el salario de los doctores cubanos en la “misión” apenas llegó al 25 % del presupuesto integro acordado entre las partes.

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Desde hace muchos años el trato a los médicos por parte del castrismo tiene un lado oscuro y funciona como una política de Estado, pongamos como ejemplo el artículo periodístico de marzo del 2001 para Cubanet del periodista independiente, Dr. Sunset Noguera Rofes, donde exponía en ese entonces la situación de vulneración de los derechos de una médico cubana y de la propia normativa comunista: “… la doctora Lissette Nápoles Escandel perderá su visa de entrada a Estados Unidos, obtenida mediante el sorteo internacional, si persiste la postura intransigente de las autoridades ministeriales de Salud Pública en relación con su salida definitiva del país…”.

En estos momentos hay una demanda interpuesta en el exterior contra la petrolera venezolana PDVSA, acusada de provocar  precariedad económica, salarial y laboral de médicos cubanos dentro del programa “Barrio Adentro”, y otra demanda contra la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a cargo del abogado norteamericano Samuel J. Dubbin, quien admitió que “hay una organización internacional (la OPS), afiliada con las Naciones Unidas, que se convirtió en la principal fuerza para permitir que Cuba exportase a sus ciudadanos para que hicieran trabajos de esclavitud en un país extranjero”.

(*) El autor es Doctor en Medicina, graduado en el Instituto de Ciencias Médicas de Villa Clara “Dr. Serafín Ruíz de Zárate”. Formó parte del Colegio Médico Independiente de Cuba, en Las Villas. Se desempeña en la actualidad como representante del Foro Antitotalitario Unido de Cuba (FANTU) en América del Sur.