El representante demócrata de Estados Unidos Jim Himes, declaró: “Mi cerebro reptiliano espera que le pasen cosas malas a Trump”, al ser entrevistado sobre otra expresión supuestamente emitida por Nancy Pelosi, Presidente de la Cámara de Representantes sobre el jefe de estado.

Los controvertidos comentarios de Himes los dio en respuesta al periodista Wolf Blitzer quien le preguntó sobre la supuesta expresión de Pelosi acerca de que quería ver al presidente Donald Trump “en prisión”, según CNN.

La legisladora del partido demócrata habría manifestado su deseo en una reunión con sus copartidarios, de acuerdo con el medio Politico, sin que este especificara sus fuentes.

Nancy Pelosi, Presidente de la Cámara de Representantes
Nancy Pelosi, Presidente de la Cámara de Representantes de EE. UU.

En el mismo sentido estos informantes dijeron que Pelosi esperaba que el mandatario perdiese las elecciones del año 2020 y que a continuación fuese juzgado por delitos que no fueron especificados, según La Gran Época.

Por su parte el presidente Trump se refirió, en una entrevista ante Fox News, a los comentarios atribuidos a la legisladora.

El periodista Kyle Morris compartió en un tuit las palabras del mandatario: “Creo que es una vergüenza. En realidad, no creo que [Nancy Pelosi] sea una persona con talento, he tratado de ser amable con ella porque me hubiera gustado que se hubieran hecho algunos tratos”.

“Es incapaz de hacer tratos, es una persona desagradable, vengativa y horrible...”, expresó el mandatario en la entrevista con Fox News.

Los demócratas de la Cámara de Representantes mencionan continuamente los presuntos delitos de Trump, a pesar de que el fiscal especial Robert Mueller presentó un informe el 18 de abril según el cual no encontró pruebas de colusión entre la campaña de Trump y Rusia que influyeran en las elecciones presidenciales de 2016.

José Ignacio Hermosa – BLes

Robert Mueller renuncia como fiscal especial de EE. UU. tras finalizar su reporte sobre la injerencia rusa

El fiscal especial Robert Mueller cerca de la Casa Blanca el 24 de marzo del 2019. (AP Photo/Cliff Owen, File)
El fiscal especial Robert Mueller cerca de la Casa Blanca el 24 de marzo del 2019. (AP Photo/Cliff Owen, File)

WASHINGTON (AP) — El fiscal especial Robert Mueller, rompiendo un silencio de dos años acerca de su investigación sobre los vínculos entre Rusia y el equipo de campaña de Donald Trump, anunció el miércoles que renunciará al Departamento de Justicia para que pueda “volver a la vida privada”.

El fiscal hizo el anuncio en sus primeras declaraciones públicas desde su designación hace dos años a cargo de la investigación.

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Mueller sorprendió el miércoles con su declaración, en la que aseguró que el reporte entregado en abril es su testimonio y aclaró que bajo las reglas del Departamento de Justicia no era posible desde su posición levantar cargos contra el presidente Donald Trump. 

“Acusar al presidente por un delito no era (…) una opción que pudiéramos considerar”, dijo Mueller. “Llegamos a la conclusión de que de ninguna manera podríamos a dictaminar si el presidente cometió un delito”, añadió.

Dijo que “habría sido injusto acusar a alguien de un delito cuando no puede haber una corte que decida sobre los cargos”.

No contestó preguntas de la prensa. Dijo que vuelve a “la vida privada” tras dos años al frente de la investigación.

Mueller ha estado en la nómina del Departamento de Justicia desde que concluyó formalmente su investigación en marzo. El mes pasado, el secretario de Justicia, William Barr, publicó una versión expurgada del informe sobre Rusia.

Mueller concluyó que no hubo una conspiración entre la campaña de Trump y Moscú.

Pocos minutos después de la declaración de Mueller, Trump reaccionó en su cuenta en Twitter: “Nada cambia desde el Informe Mueller. No hubo pruebas suficientes y, por lo tanto, en nuestro país, una persona es inocente. ¡El caso está cerrado! Gracias”.

"Nada cambia desde el Informe Mueller. No hubo pruebas suficientes y, por lo tanto, en nuestro país, una persona es inocente. ¡El caso está cerrado! Gracias".
“Nada cambia desde el Informe Mueller. No hubo pruebas suficientes y, por lo tanto, en nuestro país, una persona es inocente. ¡El caso está cerrado! Gracias”.

No está claro qué ha estado haciendo Mueller en el Departamento de Justicia desde entonces, aunque la Comisión de Asuntos Jurídicos de la Cámara de Representantes, dirigida por los demócratas, ha estado negociando con su oficina en un intento por obtener su testimonio público ante el Congreso. Hasta ahora, no se ha hecho ningún trato.

La investigación de Mueller determinó que no hubo un esfuerzo coordinado entre Rusia y la campaña de Trump para tergiversar las elecciones. Trump ha calificado a la investigación de una “caza de brujas”.

El secretario de Justicia ha declarado que quedó sorprendido por el hecho de que Mueller no llegó a una conclusión concreta, y decidió, junto con el subsecretario Rod Rosenstein, que no había evidencias para fundamentar un proceso por obstrucción de justicia.

El secretario de Justicia se encuentra actualmente en un viaje de trabajo en Alaska. Había sido notificado con antelación sobre lo que diría Mueller, según fuentes allegadas.

Cualquier declaración de Mueller es noticiosa ya que su despacho se ha mantenido notoriamente hermético durante la investigación, y el mismo fiscal especial no ha hecho pronunciamiento público alguno desde que fue designado en mayo del 2017. Su portavoz muy ocasionalmente ha hecho declaraciones, pero solo para confirmar asuntos logísticos o para anunciar cargos contra sospechosos.

La investigación, de por sí polémica, ha llevado al Departamento de Justicia a comenzar otra pesquisa para determinar si los funcionarios se extralimitaron y vigilaron indebidamente la campaña presidencial de Trump, en 2016.

El propio Trump ha pedido a las agencias de Inteligencia estadounidenses que “cooperen de manera rápida y completa” con la nueva investigación del Departamento de Justicia.

El Director de Inteligencia Nacional, Dan Coats, dijo que las agencias de inteligencia le proporcionarían al Fiscal General de Estados Unidos, William Barr, “toda la información apropiada” para su investigación.

Fuente de información AP y VOA

EE. UU.: La reacción de los demócratas al Informe Mueller demuestra que no les interesa la verdad

El informe del Fiscal Especial Mueller no probó ninguna de las acusaciones de colusión ni obstrucción a la justicia.
El informe del Fiscal Especial Mueller no probó ninguna de las acusaciones de colusión ni obstrucción a la justicia.

La objetividad, como Elvis, abandonó hace mucho tiempo Washington, y por ello el informe del abogado especial Robert Mueller se está leyendo e interpretando a través de ojos mayormente sesgados.

Los demócratas, que habían contado con Mueller para probar que la campaña de Trump se confabuló con Rusia, estaban inicialmente tan abatidos como lo estaban en la noche de las elecciones de 2016.

Aún así, no se dejan intimidar en la búsqueda de su objetivo final, a saber, desalojar al presidente de la Casa Blanca en un golpe político sin precedentes en la historia de Estados Unidos.

El abogado especial fue establecido para investigar la colusión, aunque no por los oponentes políticos de Donald Trump durante la carrera presidencial de 2016, quienes supuestamente financiaron el infame expediente Steele. Se pretendía describir a Trump jugueteando con prostitutas y otras conductas enfermizas durante una visita a Moscú.

Después de más de dos años de investigaciones, citaciones, testimonios de testigos y millones de dólares desperdiciados, el informe de Mueller concluyó: “La investigación no estableció que los miembros de la campaña de Trump conspiraron o coordinaron con el gobierno ruso en sus actividades de interferencia electoral”.

En cuanto a la obstrucción de la justicia, ¿cómo se puede obstruir algo que no es un crimen?

Como era de esperar, los demócratas no están satisfechos. Por desesperación y exasperación, algunos alegan un encubrimiento del Fiscal General William Barr.

Otros quieren iniciar inmediatamente los procedimientos de impugnación. ¿Por qué delitos y faltas graves?

Los demócratas más experimentados, como la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi de California y el líder de la mayoría Steny Hoyer de Maryland, son acertadamente cautelosos.

Recuerdan el daño electoral que sufrieron los republicanos cuando los miembros de ese partido impugnaron a Bill Clinton. ¿Qué ala de su partido prevalecerá?

Politico representa la posición de repliegue para algunos de la izquierda: “Olvida la colusión con Rusia y la obstrucción de la justicia.” ¿Y entonces qué decimos? “El punto de partida más concreto del informe Mueller, de 448 páginas, es el retrato condenatorio de la Casa Blanca de Trump como un lugar de desorden, intriga y engaño, en el que los ayudantes hacen caso omiso rutinariamente de los deseos de un presidente sin tener en cuenta los límites tradicionales de su oficina…”.

Puede que sí, pero el mal comportamiento y las órdenes presidenciales desobedecidas no son delitos impugnables. Dejemos que los votantes decidan.

Imaginen lo que Trump debe haber sentido. No sólo la clase dirigente, que incluye a demócratas y republicanos, sino también los principales medios de comunicación lo atacaron constantemente desde antes de las elecciones y desde entonces.

Algunos críticos lo han acusado de paranoia, pero como dice el refrán: “Sólo porque seas paranoico no significa que no te quieran atrapar”. Y van a por Trump.

El columnista del Wall Street Journal Kimberley Strassel escribe: “El presidente Trump tiene todo el derecho a sentirse liberado. Lo que el informe [Mueller] muestra es que soportó una investigación de un abogado especial que estaba implacablemente, a veces, obsesionado con eliminarlo”.

La presidenta del Comité Nacional Republicano, Ronna McDaniel, dijo: “Cada vez está más claro que el único escándalo aquí es la repetida incapacidad de la administración Obama para actuar contra el ciber-medio ruso, y en su lugar, por cómo priorizaron el espionaje de un opositor político -la campaña de Trump- y usaron un expediente falso financiado por el [Comité Nacional Demócrata]- como justificación”.

Cuando se le preguntó al presidente Barack Obama sobre la acusación de Trump de que las elecciones de 2016 podrían estar amañadas en su contra, Obama respondió: “Ninguna persona seria sugeriría de alguna manera que podrías amañar las elecciones de Estados Unidos.”

Añada esta “caza de brujas” a la larga lista de razones por las que muchos estadounidenses odian Washington. Nada de este espectáculo político afecta a los ciudadanos medios, que se benefician de una economía en auge, del crecimiento del empleo, del desempleo más bajo en medio siglo (incluido el desempleo de las minorías) y de un menor número de personas que reciben ayuda alimentaria.

¿Qué tiene que ver esto con cuestiones más importantes, como la inmigración ilegal y la política exterior?

La izquierda no quiere que los estadounidenses se concentren en los éxitos de la administración, porque son incapaces de hacerlo mejor. Sólo pueden repetir su escenario familiar de impuestos más altos, un gobierno más grande y más controlador, y “cosas gratis” para todos.

El presidente y sus aliados han amenazado con un contraataque para denunciar la corrupción en el Departamento de Justicia, que creó este fiasco. Deberían comenzar de inmediato.

Call Thomas

Este artículo fue originalmente publicado en The Daily Signal

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