Redacción BLes – El estado de Ceará, en Brasil, convocó a mil doscientos policías militares retirados para combatir la ola de violencia impulsada por grupos criminales tras el endurecimiento de leyes penitenciarias.

Otras medidas adoptadas por el gobierno de Ceará son el ofrecimiento de recompensas a cambio de información o la prohibición de la venta de teléfonos celulares en las cárceles, informó G1.

En esa línea, el Ministerio de Justicia confirmó que reforzará la vigilancia policial en las carreteras federales del estado, con la incorporación de 350 efectivos, después de haber enviado 406 agentes de la Fuerza Nacional.

Cabe destacar que la ola criminal se desencadenó a principios de año después de que el nuevo secretario, Luís Mauro Albuqurque, de la Administración Penitenciaria recientemente creada por el gobierno de Jair Bolsonaro para combatir la delincuencia en las cárceles, reforzara la disciplina.

En aquel momento, anunció que los convictos dejarían de dividirse según la pertenencia a grupos criminales, y coordinó una incautación masiva de drogas, armas y teléfonos celulares en las celdas.

Desde entonces se han producido 204 ataques violentos contra edificios, vehículos o infraestructuras protagonizados por las distintas facciones criminales y coordinados por reclusos de acuerdo a los mensajes obtenidos tras la incautación de centenares de móviles en las cárceles.

Asimismo, según la Secretaría de Seguridad Pública, 358 personas han sido arrestadas por su presunta participación en los delitos, informó Paraiba.

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