Jair Bolsonaro, el excapitán del ejército que en su momento fue considerado como ajeno a la política y de quien sus compañeros legisladores se burlaban por sus posiciones de derecha, partidario del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tomará posesión como presidente de los brasileños este martes.

Este veterano congresista de 63 años llegó al poder con una amplia agenda contra la corrupción impulsando a los conservadores y a los partidarios de la derecha tras cuatro elecciones presidenciales consecutivas en las que salió victorioso el izquierdista Partido de los Trabajadores.

Con la promesa de quebrar el statu quo, Bolsonaro es el último de varios líderes que sobresalen en el mundo en el marco de una oleada de exigencias que cuestionan el poder establecido.

Jair Bolsonaro, candidato presidencial por el Partido Social Liberal, saluda después de votar en la segunda vuelta electoral en Río de Janeiro, domingo 28 de octubre de 2018. (AP Foto/Silvia izquierdo)
Jair Bolsonaro, candidato presidencial por el Partido Social Liberal. (AP Foto/Silvia izquierdo)

“Lloraré” al ver a Bolsonaro tomar posesión del cargo, dijo Paulo de Sousa, un profesor de Río de Janeiro que viajó a la capital, Brasilia, para la ceremonia. “Será un año maravilloso. Tenemos que ayudar a nuestro presidente a lograrlo. Habrá trabajos, salud y paz”.

Bolsonaro solicitó un incremento de la seguridad. Se desplegarán tanques, aviones de combate e incluso misiles antiaéreos.

Brasilia se blindará para el acto con 3.000 agentes de policía. En septiembre, en un acto de campaña un hombre lo apuñaló perforándole el intestino y desde entonces tiene que usar una bolsa de colostomía.

Aunque funcionarios de seguridad no han señalado la existencia de amenazas, sus hijos, que también son políticos, insisten en que su padre podría ser el objetivo de radicales.

El nuevo presidente, que pasó casi tres décadas en el Congreso, tiene grandes retos en los programas sociales en uno de los países más desiguales del mundo en cuanto a ingresos.

En el frente económico, se desconoce hacia dónde guiará Bolsonaro a la mayor economía de Latinoamérica ya que durante la campaña cambió el rumbo de las posturas de estadistas anteriores con promesas para emprender reformas favorables a los mercados.

Jair Bolsonaro saluda a sus seguidores en un acto de campaña. (AP Foto/Eraldo Peres, archivo)
Jair Bolsonaro saluda a sus seguidores en un acto de campaña. (AP Foto/Eraldo Peres, archivo)

Al menos 63.000 personas fueron asesinadas el año pasado, por lo que Bolsonaro señaló que priorizará la lucha contra la delincuencia en una nación que lleva años registrando la mayor tasa anual de homicidios del mundo.

Algunos de los líderes extranjeros de mayor renombre que tienen previsto asistir a su toma de posesión están asociados también con movimientos de derecha: el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el de Hungría, Viktor Orban.

Estados Unidos estará representado por su secretario de Estado, Mike Pompeo.

No fueron invitados a la toma de posesión los presidentes izquierdistas Nicolás Maduro y Daniel Ortega, de Venezuela y Nicaragua, respectivamente.

El Partido Liberal y Social de Bolsonaro controlará 52 escaños de los 513 que conforman la cámara, el segundo mayor grupo tras el Partido de los Trabajadores.

Michael Shifter, presidente del centro de estudios Diálogo Interamericano, cree que el presidente se encontrará con diferentes obstáculos para lograr cambios importantes.

“Los obstáculos son enormes, incluso en la comunidad empresarial. En algunos casos, las reformas necesarias chocarán con los intereses empresariales y los ingresos de un gran número de legisladores”, dijo Shifter.

Con información de AP

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Temas: Categorías: América

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