Redacción BLes – La policía municipal de Tijuana anunció el lunes que han apartado a varias decenas de integrantes de la caravana de migrantes ilegales acusados de cometer delitos menores.

“Se pone a disposición del Instituto Nacional de Migración [INAMI] a 34 miembros de la caravana migrante por posesión de droga, estado de ebriedad, disturbios al orden social y ultrajes a la autoridad, fueron presentados ante el juez Municipal, Posteriormente serán deportados a su país de origen”, tuitearon las fuerzas del orden público de la ciudad fronteriza.

En un comunicado posterior, el martes, las autoridades elevaron a 53 el número de migrantes arrestados por delitos de la misma naturaleza y entregados al INAMI, describió Telemundo.

El mismo día, el Secretario de Seguridad Pública anunció la deportación de 40 integrantes centroamericanos de la caravana tras ser declarados culpables, lo cual ha avivado aún más el debate sobre la crisis migratoria.

En este marco, el alcalde de Tijuana, Juan Manuel Gastélum, que ganó la elección para presidente municipal hace dos años mientras la ciudad se encontraba en plena crisis de exiliados haitianos, declaró que había diferencias entre ambas situaciones.

“Es diferente esa migración masiva de haitianos con esta de hondureños”, explicó el mandatario. “venían con su visión clara”, señaló en una entrevista con Josuin Palafox, “empezaron a rentar habitaciones, hoteles, a consumir sus propios alimentos”.

“Nunca solicitaron de nosotros como ayuntamiento: Comida, hospedaje o tratos especiales”, continuó diciendo, “lo principal es que llegaron ordenados, llegaron respetando”, añadió indicando que en torno a 3.000 haitianos han acabado “integrándose en la red económica de la ciudad”.

“Nunca se han acercado a pedir apoyos de ninguna naturaleza. Los ves trabajando”, en cambio ahora, algunos de los migrantes llegan “de alguna manera altaneros y agresivos”, lo cual ha creado “un encono muy fuerte” entre la población, dijo Gastélum refiriéndose a las protestas de los ciudadanos ante la presencia de los migrantes.

Algunos de los migrantes ilegales arrestados por las autoridades mexicanas por delitos contra la seguridad pública / Fuente: Policía de Tijuana

“Ni un tijuanense se niega a asistir al prójimo en una desgracia” es la “forma de pedir” la que está causando problemas, determinó.

“Los derechos humanos para los humanos derechos”

En otro orden, cuando le preguntaron sobre su anterior declaración: “Los derechos humanos para los humanos derechos”, respondió que incluso le “han amenazado con demandarlo en las cortes nacionales e internacionales por haber dicho eso”.

“Yo puedo ayudar sin problema alguno a todo aquel que está dispuesto a hacer las cosas bien”, pero a “quien delinque sus derechos humanos se le deben de atender dentro de un reclusorio”, explicó.

“Todo derecho trae aparejado una obligación o un deber si tú nada más tienes derechos y yo no tengo ningún derecho pero aunado a ello tampoco tienes un deber hacia mi persona… Para mí eso es esclavitud, me están esclavizando”, sentenció el alcalde.

“Porque vienen a la casa de Juan, no le piden permiso a Juan para entrar a su casa, se meten y ni siquiera buenos días… ¡Claro que hay encono en el ciudadano!”, enfatizó.

Asimismo no quiso hacer comentarios sobre el hondureño que amenazó a la población de Tijuana  con que serían masacrados por unos 30.000 migrantes ilegales que se encontraban de camino a la ciudad.

“Los ciudadanos tijuanenses están enardecidos, están inconformes”, les cuesta aceptar esta inmigración, advirtió, “¿qué es eso que un tipo venga a amenazar?”.

“Los derechos humanos vienen aparejados con deberes humanos. Miembros de la Caravana Migrante que no respeten a los ciudadanos tijuanenses, lean este mensaje: ¡todo el peso de la ley! Ya van 34 remitidos al INAMI”, tuiteó el alcalde de Tijuana, Juan Manuel Gastélum, reafirmando su postura ante el cumplimiento de las leyes.

Los líderes de la caravana

“Quienes los conducen los están exponiendo a la pérdida de la vida y no hay cosa más sagrada que la vida”, aseguró Gastélum, “los están llevando sin garantía alguna de que van a ser admitidos en EE. UU.”.

“Los vienen conduciendo dolorosamente a un presunto paraíso”, comentó el funcionario. “Es deplorable la conducta de esos malos ciudadanos”, calificó el mandatario denunciando que todos esos líderes de la caravana “se están lucrando con esta necesidad de buscar un mejor techo una mejor vida”.

Se estima que en torno a 3.000 migrantes de la caravana se encuentran en Tijuana, mientras que otros 9.000 divididos en distintos grupos viajan por México, y posiblemente acaben decidiendo dirigirse a la ciudad fronteriza, a pesar de que las autoridades anuncian que los tiempos de espera para solicitar el asilo ya superan los seis meses.

Por su parte, los funcionarios de la administración Trump, que consideran a las caravanas de inmigrantes ilegales como una amenaza para Estados Unidos, han declarado que había más de 500 criminales en los grupos que se dirigían hacia el norte.