MANAGUA — El dictador de Nicaragua, Daniel Ortega, reapareció el miércoles tras más de un mes de ausencia pública, que generó incertidumbre y críticas a la forma en que su régimen ha abordado la crisis por el virus del PCCh (Partido Comunista Chino).

En un discurso de media hora transmitido en vivo por televisión, Ortega pidió “solidaridad y unidad” entre los “pueblos del mundo”, pero a la vez criticó a varios países, entre ellos Estados Unidos y su sistema de salud.

Según Ortega, estos países no han dado una respuesta a sus ciudadanos ante la COVID-19.

Sin embargo, eso es precisamente lo que consideran muchos ciudadanos consultados por la Voz de América en Nicaragua, así como organismos regionales y gobiernos de países vecinos, sobre lo que catalogan como una respuesta inadecuada del régimen de Ortega en el actual contexto sanitario.

“La potencia militar más grande en la historia de la humanidad no tiene capacidad para darle respuesta a sus ciudadanos en las grandes ciudades de Estados Unidos”, dijo Ortega.

El mandatario indicó que en Nicaragua el sistema de salud está preparado para responder a la pandemia de la COVID-19, aunque no mencionó las estrategias sanitarias que ha tomado su administración ni el número de respiradores con los que cuenta el país para afrontar la pandemia.

Nicaragua solo ha reportado nueve casos del virus del PCCh. De estos, cinco se han recuperado y uno falleció. Ortega reiteró la cifra de un fallecido a causa de la COVID-19.

Ortega, de 74 años y que padece enfermedades crónicas, no explicó las razones de su ausencia en el último mes.

Ortega descarta cuarentena

La respuesta de Nicaragua a la pandemia no ha sido adecuada, según indicó la pasada semana la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne. El organismo expresó su preocupación por la forma en que el régimen de Ortega encara la actual crisis de salud que ha remecido al mundo.

Las preocupaciones de la OMS van desde la falta de medidas como el distanciamiento social, la convocatoria de reuniones masivas, hasta el protocolo de seguimiento de los casos, los test y la forma en que se están reportando los casos.

El miércoles, Ortega volvió a descartar medidas recomendadas a nivel global para frenar el letal virus. En su discurso, pareció aludir en ese sentido a la cuarentena y al distanciamiento social planteados como métodos para reducir el impacto de la COVID-19.

“En medio de esta pandemia no se ha dejado de trabajar porque aquí si se deja de trabajar, el país se muere y si el país se muere, el pueblo se extingue”, manifestó.

Incluso, al final de su aparición, Ortega saludó efusivamente a su gabinete, obviando el distanciamiento y medidas sugeridas.

Opositores critican el discurso y ausencia de Ortega

Según la exministra de Salud Dora María Téllez, la comparecencia del mandatario este miércoles demostró que la única razón por la cual Ortega “se había” ocultado de los medios era para distraer la atención del vacío de poder que hay en Nicaragua en medio de la COVID-19”, y agregó que el discurso del miércoles por la tarde “fue bien duro para sus bases”.

“Ortega lo que dijo hoy es ‘sálvese quien pueda’”, interpretó Téllez.

En entrevista con la VOA, Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Alianza Cívica, señaló que la ausencia de Ortega es parte de una estrategia con la que el mandatario busca “desviar la atención sobre los graves problemas que existen y generar una atención hacia la figura del presidente”.

“Esto es parte de una estrategia de tratar de mantener expectativas, ese truco ya lo hemos visto, pero independientemente de las especulaciones y motivo de su desaparición, esto habla de un desprecio a la situación real que vive Nicaragua. No se sabe qué está pasando con el COVID-19, cuántas personas están enfermas actualmente, esto genera desconcierto y zozobra en la gente”, dijo Chamorro.

Fuente: Voz de América

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