Redacción BLes– El vicepresidente de EE. UU., Mike Pence, ha asegurado el pasado jueves durante una entrevista con el Washington Examiner que la administración Trump trabajará enérgicamente para salvaguardar la integridad de las elecciones programadas para noviembre.

Mientras viajaba de Wisconsin a Minnesota, Pence dijo que él y el presidente aceptarían el resultado de una “elección libre y justa”, aunque advirtió sobre la posibilidad de fraude que constituye la modalidad del voto por correo ampliamente promovido por los demócratas.

“El pueblo estadounidense puede confiar en que aceptaremos el resultado de unas elecciones libres y justas. Es por eso que estamos trabajando tan duro para proteger la integridad del voto”, dijo Pence.

“Hay estados en todo el país que están promulgando boletas universales por correo (…) En el estado de Wisconsin, teníamos literalmente un tribunal que dictaminó que las boletas podían ser aceptadas hasta seis días después de la elección. Para proteger el principio de una persona, un voto, vamos a ser muy, muy agresivos – para preservar una elección libre y justa”, agregó el vicepresidente de EE. UU.

Un día antes, un periodista presionó al presidente Trump preguntando si estaría dispuesto a aceptar una transferencia pacífica del poder si no gana las elecciones.

A lo que el presidente respondió: “Bueno, tendremos que ver qué pasa”, haciendo referencia a las preocupaciones sobre el voto por correo, siendo esto utilizado por los demócratas así como los principales medios de comunicación para acusarlo de poner en peligro la democracia, politizando aún más la posible nominación de un juez en la Corte Suprema.

De acuerdo con Fox News, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Kaileigh McEnany, reafirmó que el presidente Trump aceptará los resultados de una elección libre y justa, luego de que fuera abordada por un reportero con la misma pregunta.

McEnany luego agregó: “Creo que su pregunta es más apropiada para los demócratas que ya han declarado oficialmente que no aceptarán los resultados de una elección”.

Cuando se le preguntó al candidato demócrata a la presidencia Joe Biden por las declaraciones del presidente, señaló: “¿En qué país estamos? Dice las cosas más irracionales”.

Por su parte, ante la pregunta de los periodistas sobre si el presidente Trump aceptaría una transferencia pacífica del poder, la presidente de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, respondió que le parecía triste el hecho de que tuviera que hacer esa pregunta.

El pasado jueves, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, se refirió a los supuestos comentarios del presidente para decir que la mayor amenaza para la democracia estadounidense no provenían del extranjero sino de la Casa Blanca, según Fox News.

Por su parte el vicepresidente Pence restó importancia a los comentarios infundados para mostrar su optimismo ante una eventual victoria de Trump.

“Estoy convencido de que vamos a ganar las elecciones”. Señaló Pence tras haber visitado una planta de fabricación de mostradores en Wisconsin. “Ves gente en las calles hoy, ves el entusiasmo en Midwest Manufacturing. Creo que el entusiasmo es mayor hoy que en septiembre de 2016”.

Al mismo tiempo señaló que las preocupaciones respecto a las boletas electorales por correo, así como otros problemas de los votantes, requería hoy más que nunca llenar la vacante que dejó la juez Ruth Bader Ginsburg en el tribunal supremo.

“Es una razón más para que el Senado se mueva rápidamente para asesorar y aprobar, para completar su trabajo, y ocupar el puesto en la Corte Suprema porque en caso de que surjan controversias, que vayan a la Corte Suprema de los Estados Unidos, el pueblo estadounidense merece tener nueve jueces en el tribunal”, señaló Pence.

César Munera – BLes.com