Redacción BLes – En 2017, la tasa de coimas en México (25.541 delitos por cada cien mil habitantes que tuvieron contacto con servidores públicos) superó incluso la de actos delictivos de robo en la calle o transporte público (11.081 delitos por cada cien mil habitantes), informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en el marco del Día Internacional contra la Corrupción.

El estudio llevado a cabo por el organismo mexicano reflejó que más de la mitad de la población adulta considera que la corrupción es uno de los principales problemas que enfrenta el país, solo por debajo del tema de inseguridad y la delincuencia, y que no deja de crecer.

Al parecer, es una práctica “ampliamente extendida en los espacios de acción gubernamental”. El año pasado, el 90% de los adultos consideró que los funcionarios del gobierno “buscan obtener beneficios personales como dinero, regalos o favores por la provisión de algún bien o servicio”.

“La proporción de personas adultas que fueron víctimas de al menos un acto de corrupción se ha incrementado en los últimos años, al pasar de 12.1% en 2013 (3.6 millones de personas) a 14.6% de la población (5.2 millones) que en 2017 tuvo contacto con algún servidor público”, precisó el informe.

Se declaró a la Ciudad de México, la capital del país, como “la entidad que registró la mayor proporción de personas víctimas de algún acto de corrupción, con 20.1% de la población que tuvo contacto con alguna autoridad o servidor público”, siendo Guanajuato o Puebla las de menor incidencia.

El contacto con autoridades del orden público se consideró el tipo de trámite con mayor prevalencia de corrupción ya que se observó que, “independientemente de la región del país, 6 de cada 10 mexicanos fueron víctimas de un acto de corrupción cuando interactuaron con policías u otras autoridades de seguridad pública, ya sea por incidentes de tránsito, infracciones o algún tipo de detención”.

Costes de la corrupción

“Otro aspecto relevante para dimensionar el fenómeno de la corrupción consiste en medir la cantidad de dinero que la población y las unidades económicas desembolsan por concepto de sobornos”, destaca el documento del Inegi.

Durante 2017, asegura el instituto de estadísticas, más de 3 millones de mexicanos informaron de “que habían otorgado dinero indebidamente para obtener algún trámite o servicio público”, ascendiendo la suma total a 355.995.169,75 dólares americanos (7.218 millones de pesos).

Tal cifra equivale al presupuesto federal destinado a tres programas sociales: estancias infantiles para apoyar a madres trabajadoras, comedores comunitarios y el programa de coinversión social, que en conjunto contaron con un presupuesto de 352.444.095,74 de dólares americanos (7.146 millones de pesos) en 2017.

“La corrupción en México no se denuncia”

En todo el 2017, aunque hubo unas 5.220.175 personas víctimas de corrupción solo presentaron una denuncia ante alguna autoridad el 4,6%.

Del resto (82,6%), cerca de la mitad no denunció por considerarlo algo inútil o una pérdida de tiempo, mientras que el 15% no lo hizo porque recibió algún tipo de beneficio con la violación y al 13,6% simplemente le pareció que se trataba de algo de común.

“Estas razones dejan ver que la población no denuncia el hecho debido a que no confía en que las autoridades actuarán frente a estos actos o porque consideran que es un acto generalizado del cual son partícipes”, concluye el escrito.

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