La joven comenzó con su actividad delictiva a los 12 años de edad con el robo de vehículos, consumo de cocaína, marihuana y otras drogas sintéticas

ESTADO DE MÉXICO.- Asistir a la escuela, jugar a las escondidas, leer un libro o dibujar son las actividades con las que los niños son relacionados durante su infancia, sin embargo, hay casos que cambian esta realidad, tal es el caso de Vania, quien con 13 años era sicaria de la Familia Michoacana. 

La joven comenzó con su actividad delictiva a los 12 años de edad con el robo de vehículos, consumo de cocaína, marihuana y otras drogas sintéticas en la parte sur del estado de México junto al grupo delictivo La Familia Michoacana.

Sin ningún tipo de arrepentimiento, la joven narra una de sus ejecuciones, demostrando que a pesar de su corta edad, se adentró sin temor al sangriento mundo del crimen organizado mexicano. 

“Era mucho mi coraje, le abrí la cabeza, le corte las orejas y le dije que eso le pasaba por pasarse de ve**** conmigo. Había una varilla y se la clavé, le empecé a quitar la piel, los ojos, le rompí la mandíbula, el cráneo y le saqué el cerebro”, Una de las ejecuciones relatadas por Vania. 

De acuerdo a información de Imagen Noticias, Vania recibía un pago de 30 mil pesos por cada homicidio realizado, mismos que gastaba en vestimenta y en drogas, sin importarle las posibles consecuencias futuras, aprovechando el dinero a su corta edad.

Actualmente, Vania recibió una sentencia de 4 años y 8 meses en una prisión del Estado de México por el delito de homicidio. Vania ha sido afortunada, pues los niños que se involucran en este ámbito delictivo suelen verse como un recurso desechable, perdiendo la vida en la mayoría de los casos.

David Araiza – Elimparcial.com

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