La araña más peligrosa de México puede ser encontrada justamente en el hogar, detrás de los cuadros, en los muebles o en cualquier espacio reducido de difícil acceso. Su picadura produce reacciones sistémicas severas hasta puede llevar a la muerte.

La araña Violinista o Loxosceles laeta cuenta con una picadura que transmite una toxina que deteriora las células de los tejidos y lentamente se desplaza hacia los órganos causando en pocas horas la muerte.

En el año 2015 la Secretaría de Salud emitió un informe en donde confirmaba la existencia del espécimen en el territorio nacional, con mayor presencia en los lugares cálidos.

La telaraña de estos arácnidos es uno de los aspectos clave para identificar dicha especie, ya que su seda tiene un aspecto más algodonoso y frágil.

Herlinda Clement Carretero, técnico Académico del Instituto de Biotecnología de la UNAM, declara que usualmente solo atacan cuando se sienten amenazadas y que incluso “si las tratamos de agarrar ellas huyen, no brincan pero sí corren rápido”. La experta también recomienda no intentar atraparlas si no se conoce el debido proceso, pues ello implicaría la expulsión de su veneno.

La experta además comentó que para este año la especie se dispersó en todo el territorio nacional, incluso en Ciudad de México, y aunque su presencia sea menor en las provincias, el peligro que representa no disminuye y es incluso más letal que la viuda negra.

Clement explicó:“La araña llega a medir hasta dos centímetros, se alimenta de otros insectos como moscas, moscos y grillos e incluso de otros arácnidos y llegan a vivir hasta cuatro años”.